Lo mató en una panadería
El autor confeso del asesinato de Badajoz revela que golpeó a David con un martillo hasta matarlo
¿Qué ha pasado? La víctima fue vista saliendo de su casa a las 18:30 después de recibir un mensaje. En su confesión, el detenido, ya en prisión, ha relatado que le sorprendió por la espalda en su ataque.
Resumen IA supervisado
El 7 de junio, David, de 33 años, desapareció tras salir de su casa en Badajoz. Fue visto por última vez en una panadería, donde se encontró con su agresor. El asesino confeso lo sorprendió por la espalda y lo golpeó con un martillo, motivado por una deuda de 2.500 euros. Tres días después, el cadáver descuartizado de David fue hallado en bolsas de plástico cerca de la panadería. Durante la reconstrucción del crimen, la tensión aumentó cuando una multitud intentó abalanzarse sobre el detenido, obligando a los agentes a disparar al aire. Las calles cercanas al lugar permanecieron cortadas para la investigación.
* Resumen supervisado por periodistas.
El día 7 de junio. Fue cuando David desapareció. Cuando este hombre, de 33 años, fue visto saliendo de su casa sobre las 18:30 en el barrio de Suerte de Saavedra, en Badajoz. No se supo nada más de él. No volvió a casa. No salió con vida de esa panadería en la que se vio con su agresor tras recibir un mensaje.
El asesino confeso del crimen ha relatado que lo sorprende por la espalda y comienza a golpearle con un martillo hasta causarle la muerte. El móvil del asesinato, que la familia dice fue premeditado, es una deuda de 2.500 euros.
El detenido por el crimen pacense, que ya ha confesado ser el autor de los hechos, está en prisión.
El cadáver de David apareció tres días después de la denuncia de su desaparición. Estaba descuartizado, en varias bolsas de plástico cercanas a la panadería en la que murió.
Estaba en un camino sin asfaltar, cerca de Cerro de Reyes, a unos 600 metros de donde se le había visto por última vez.
Desde 'El periódico de Extremadura' aseguran que el abogado ha asegurado que el presunto asesino lo descuartizó y lo llevó a un descampado, donde lo intentó enterrar. "Independientemente de los motivos por los que David va a la tienda, ni las historias que haya entre ellos, nada justifica su muerte", ha señalado.
Disparos y máxima tensión
Los agentes llevaron al acusado hasta la tienda que regentaba en la zona para la reconstrucción del crimen. En ese momento, decenas de personas estaban congregadas a las puertas del local, lo que provocó momentos de enorme tensión. En un momento dado, un grupo de personas trató de abalanzarse sobre el detenido, por lo que los agentes tuvieron que disparar al aire para dispersar a la multitud.
Tras un primer reconocimiento, las calles aledañas a este local han permanecido cortadas para facilitar la labor investigadora de los agentes.