Epidemia
El brote de ébola del Congo podría alcanzar cifras nunca vistas desde 2014: ya hay 82 muertos y 452 contagios
Al detalle El Ministerio de Salud congoleño ha constatado, solo del jueves al viernes, un total de 21 muertos y 71 casos más tras procesar las muestras recogidas en lo que se cree es el epicentro de la crisis, la localidad minera de Mongbwalu, en Ituri.
Resumen IA supervisado
El brote de ébola en el norte y noreste de la República Democrática del Congo ha causado 82 muertes y 452 contagios confirmados. En un solo día, se registraron 21 muertos y 71 casos nuevos en Mongbwalu, Ituri, considerada el epicentro de la crisis. La cepa Bundibugyo se ha extendido a Kivu y Uganda, donde han muerto dos personas más. La violencia y los desplazamientos dificultan el control del brote, que podría alcanzar cifras similares a la epidemia de África Occidental de 2014-2016. Los CDC sugieren que el brote comenzó en febrero, y proyectan que podría superar los 20.000 casos en tres meses. Se han mejorado algunos indicadores de respuesta, incluyendo el seguimiento de contactos y la instalación de un nuevo laboratorio de diagnóstico.
* Resumen supervisado por periodistas.
El brote de ébola que está asolando el norte y el noreste de República Democrática del Congo ya ha dejado ya un total de 82 fallecidos y 452 contagios confirmados tras un enorme incremento de víctimas mortales y casos durante las últimas horas según los equipos médicos han acelerado sus exámenes a la población.
El Ministerio de Salud congoleño ha constatado, solo del jueves al viernes, un total de 21 muertos y 71 casos más tras procesar las muestras recogidas en lo que se cree es el epicentro de la crisis, la localidad minera de Mongbwalu, en la provincia de Ituri.
La cepa Bundibugyo, para la que no hay vacuna de momento, se ha extendido ya a la vecina región de Kivu e incluso a Uganda, donde han muerto otras dos personas. La violencia en la región y los constantes desplazamientos que provoca a través de demasiados pasos como para vigilar todos supone que, incluso semanas después de la declaración del brote, los especialistas todavía no han conseguido hacerse una idea de su magnitud.
De hecho los Centros de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) avisaron este pasado viernes de que el brote podría alcanzar cifras nunca vistas desde la epidemia de ébola que asoló África Occidental desde 2014 a 2016 con más de 11.000 muertos a sus espaldas.
Muchos de los pacientes confirmados desarrollaron síntomas entre el 14 y el 23 de mayo, seguidos de un segundo grupo de casos entre el 25 de mayo y el 3 de junio, según informaron las autoridades sanitarias. Este patrón sugiere que el virus continuó propagándose en las comunidades antes de que se reconociera formalmente el brote.
La alta probabilidad de un brote de gran magnitud se debe principalmente al tamaño de la epidemia en el momento de su primera detección, más que a la evidencia de que el virus se esté propagando con una eficiencia inusual, según indicaron los investigadores de los CDC.
El origen, en febrero
El modelo que barajan los CDC sugiriere que el brote pudo haberse originado a partir de un evento de transmisión en febrero, semanas antes de que las autoridades fueran alertadas sobre enfermedades inexplicables en Ituri. Según las suposiciones sobre el número de muertes que ya se habían producido a finales de mayo, el análisis estimó que la fecha más probable de transmisión se situaba entre finales de enero y mediados de febrero.
En un escenario donde solo el 20% de los pacientes infectados son identificados y aislados rápidamente, los CDC proyectaron una probabilidad del 65% de que el brote superara los 20.000 casos en tres meses. Si aproximadamente el 70% de los pacientes son aislados, solo en una de cada 20 simulaciones se registraron brotes que superaron los 10.000 casos.
Algunos indicadores de respuesta han mejorado. La proporción de contactos a los que se les dio seguimiento con éxito aumentó del 46% al 58% dos días antes, mientras que cerca de 4.800 contactos se encuentran ahora bajo monitoreo. Las autoridades sanitarias también informaron que un nuevo laboratorio de diagnóstico instalado en Mongbwalu está acercando la capacidad de realizar pruebas a las comunidades afectadas.