Lo confirman los expertos
El calor nos pone de mal humor y disminuye nuestra capacidad de atención: "Hay más impulsividad y menos acceso al razonamiento"
Los detalles Si con las altas temperaturas se notan más irascibles o irritados, con peor carácter o hasta más agresivos, sepan que no es solo una percepción, sino que se trata de una realidad que confirman los expertos.
Resumen IA supervisado
Las altas temperaturas afectan nuestro comportamiento, aumentando la irritabilidad y la impulsividad, según Antonio Bulbena, Catedrático de Psiquiatría de la UAB. El calor hace que nuestro cerebro funcione de manera más primitiva, reduciendo la capacidad de razonamiento y dificultando la atención y concentración. Bulbena señala que con el calor, la probabilidad de comportamientos negativos aumenta. Estudios indican que un incremento en la temperatura puede elevar la violencia interpersonal en un 4% y la violencia grupal en un 14%. La solución es simple: respirar y contar hasta diez para calmarse.
* Resumen supervisado por periodistas.
Ya lo decía Shakespeare. En los momentos de más calor, la sangre se agita con locura. Y es que sí, las altas temperaturas nos irritan, tal y como confirman los expertos. "Tenemos menos capacidad de frenar y, por tanto, hay más impulsividad. Además, tenemos menos acceso a razonamiento", señala al respecto Antonio Bulbena, Catedrático de Psiquiatría de la UAB.
Con el calor, nuestro cerebro se vuelve un poco "más primitivo" y aumenta nuestra dificultad cognitiva, llevándonos a pensar más lento. "Es como si al haber más temperatura exterior, tuviéramos que rebajar al máximo nuestra temperatura adaptativa", apunta Bulbena.
Asimismo, disminuye también nuestra capacidad de atención y concentración. En este sentido, el Catedrático de Psiquiatría de la UAB subraya que "la probabilidad de que uno tenga una conducta un poquito malvada con temperaturas altas es mucho mayor que con temperaturas bajas".
Así, cualquiera puede estallar. Los estudios confirman que "un aumento de temperatura exterior aumenta un 4% la violencia interpersonal y un 14% la violencia entre grupos", tal y como indica Antonio Bulbena.
La solución, ya nos la decían de pequeños: respirar y contar hasta diez o lo que cada uno necesite.