Cumbre de predicadores evangélicos
Cientos de personas se reúnen en el Palacio Vistalegre de Madrid en una cumbre evangelista: "No necesitamos droga, necesitamos la salvación de Jesucristo"
Según los vídeos promocionales difundidos por la organización, algunos de los participantes se presentan como "profetas" y afirman que en sus encuentros religiosos se han producido supuestas sanaciones y "milagros": "El Espíritu Santo está removiendo los tumores, los quistes, las hernias, la ceguera, la sordera, la parálisis... está removiendo enfermedades crónicas".
Resumen IA supervisado
Desde este viernes, el Palacio Vistalegre de Madrid acoge una cumbre de predicadores evangélicos de todo el mundo, donde se esperan "milagros" y curaciones de enfermedades como tumores y cegueras. Los participantes, algunos autodenominados "profetas", aseguran que el Espíritu Santo puede sanar enfermedades crónicas. Entre los asistentes destaca el evangelista Juan Carlos Harrigan. La cumbre ha generado polémica tras la aparición de vídeos virales de predicadores en el Metro de Madrid, lo que llevó al grupo político Más Madrid a pedir su prohibición en el transporte público. Según el diputado Emilio Delgado, estos movimientos religiosos están vinculados a sectores ultraconservadores.
* Resumen supervisado por periodistas.
Una cumbre de predicadores evangélicos de distintas partes del mundo reúne desde este viernes a cientos de personas en el Palacio Vistalegre de Madrid, evento en el que, aseguran, se producirán "milagros" y curaciones de enfermedades como tumores o cegueras.
Según los vídeos promocionales difundidos por la organización, algunos de los participantes se presentan como "profetas" y afirman que en sus encuentros religiosos se han producido supuestas sanaciones. "El Espíritu Santo está removiendo los tumores, los quistes, las hernias, la ceguera, la sordera, la parálisis... está removiendo enfermedades crónicas", asegura uno de los predicadores.
Uno de los nombres más destacados del cartel es el del evangelista Juan Carlos Harrigan, señalado por los asistentes como una de las principales figuras de la cumbre. Según relataron algunos seguidores a las puertas del recinto, en este tipo de encuentros personas que entran con una parálisis salen corriendo o niños con enfermedades terminales son curados.
Durante toda la jornada, decenas de personas acudieron al recinto madrileño entre cánticos y mensajes religiosos. "No necesitamos droga, necesitamos la salvación de Jesucristo", proclamaba uno de los asistentes antes del inicio del acto.
Los milagros "van a ocurrir"
Los organizadores y participantes sostienen que los milagros "van a ocurrir" durante la celebración. Algunos fieles incluso defendieron ante las cámaras la posibilidad de que personas con problemas de movilidad recuperen la capacidad de andar. "Puede venir un paralítico y Dios hacer que andes", afirmaba un asistente.
Uno de los visitantes, un hombre que viene desde Portugal, afirma que diferentes médicos le han tratado de "loco" cada vez que llevaba a su hija al hospital, quien finalmente fue diagnosticada con una malformación en el cráneo. Ahora, esperan que Dios le cure. "Hemos recurrido aquí por fe, que Dios termine la obra de nuestra hija. Venimos desde Portugal para ver un milagro", añade.
"Nosotros no aceptamos el aborto. En Dios hay vida, por lo tanto el aborto podría significar lo contrario. Promovemos siempre el matrimonio entre un hombre y una mujer", añade otro hombre a las puertas del Palacio Vistalegre.
La celebración de esta cumbre llega semanas después de la polémica generada por varios vídeos virales de predicadores evangélicos en el Metro de Madrid, donde realizaban sermones en los vagones ante pasajeros. "¿Yo puedo escuchar tu música y tú no puedes escuchar mi evangelio?", se pregunta una mujer. La situación provocó críticas y llevó al grupo político Más Madrid a reclamar que se prohíban este tipo de prácticas en el transporte público.
El diputado de Más Madrid Emilio Delgado criticó duramente el auge de estos movimientos religiosos vinculados a sectores ultraconservadores. "No se trata de estigmatizar a todos los evangelistas, se trata de frenar una operación política de extrema derecha que, apoyada en una secta, busca devolvernos a la oscuridad y a la reacción", señaló.