Estado del bienestar
El círculo vicioso de la dermatología que ahoga a la sanidad pública: más pacientes, más privada y más profesionales compaginando
¿Qué está pasando? El aumento de las listas de espera hace que los pacientes acudan a la privada, con lo que la actividad allí también sube y conlleva que los especialistas compaginen la pública con esos centros.
Resumen IA supervisado
La desesperación entre los pacientes de dermatología crece debido a largas esperas para ser atendidos, con tiempos que pueden llegar hasta cuatro meses. En algunos casos, las citas se programan para años después, como octubre de 2027, incluso cuando las revisiones postoperatorias deberían ser más frecuentes. Este problema se agrava por el aumento de pacientes, muchos de los cuales recurren a la sanidad privada, y por los dermatólogos que optan por jornadas reducidas para trabajar en el sector privado. Esto afecta la calidad y cantidad de las consultas, perpetuando un círculo vicioso que presiona al sistema público.
* Resumen supervisado por periodistas.
Cada vez mayor es la desesperación entre los pacientes de dermatología. Entre unas personas que han de esperar, de media, cuatro meses para que les vea un especialista. Para que les atiendan. Para que les den una solución a los problemas de salud que padecen. Tal es la situación que hay quien incluso afirma que ha incluso pensado que no iba a "llegar al médico" para que le viesen.
Es la realidad a la que se enfrenta. Es una en la que incluso se les están dando citas par octubre de 2027. En la que, a pesar de que el médico diga que la revisión tras una operación de carcinoma ha de ser de medio año, el primer día que se les da es más de 12 meses después.
Y aquí es donde se forma el círculo. Uno que se va alimentando y que hace que la rueda no deje de girar. Porque cada vez hay más pacientes. Pacientes divididos entre la población envejecida, entre los que están más concienciados y ya finalmente los que acuden al dermatólogo por motivos estéticos. La demanda aumenta, con unos pacientes que optan irse a la privada... y con unos profesionales que también.
Porque al aumentar la actividad en estos centros parte de los profesionales de la pública tienen una segunda ocupación. Los dermatólogos están entre los especialistas que más jornada reducida voluntaria solicitan, siendo con un 19,2% más del doble de la media total del resto de profesionales. Esas horas, a la privada.
Es algo que repercute en el paciente en varias formas posibles. Entre ellas están el rendimiento, en el número, e incluso en la calidad de las consultas.
La consecuencia es la que es. Las listas no se reducen al ritmo necesario y es cuando se forma el círculo. Más pacientes, más privada y más profesionales compaginando con la correspondiente presión sobre la sanidad pública.
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