Caso Francisca Cadenas
Claves de la estrategia de la UCO para atrapar a los asesinos de Francisca Cadenas: de las recreaciones de la desaparición a los micros y a los carteles
Los detalles Después de nueve años de impunidad, Julián y 'Lolo' se sentían muy tranquilos. Tenían el cuerpo de Francisca Cadenas sepultado en su patio y se creían libres de sospecha. La llegada de la UCO a Hornachos y los cebos que les pusieron terminaron con Julián confesando y con audios que pueden suponer la condena de ambos.
Resumen IA supervisado
Durante nueve años, los hermanos Julián y 'Lolo' convivieron en Hornachos con el cadáver de su vecina Francisca Cadenas, enterrado en su patio. A pesar de estar en el radar de la investigación, la UCO de la Guardia Civil logró la confesión de Julián, quien exculpó a su hermano. La estrategia incluyó micrófonos y la presencia de la familia de Francisca en medios, generando ansiedad en los hermanos. Audios revelaron su misoginia y obsesión. Finalmente, la UCO descubrió los restos de Francisca en su casa en marzo de 2025, desenterrando un secreto guardado durante años.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los asesinos de Francisca Cadenas convivieron en el pueblo de Hornachos (Badajoz) durante nueve años con el cadáver de su vecina, descuartizada, sepultado en el patio de su casa. La familia de Francisca y todo el pueblo, de menos de 4.000 habitantes, han sido un ejemplo de resiliencia, aunque los hermanos Julián y 'Lolo', ya en prisión, estaban en el punto de mira de la investigación, que se retomó en 2024.
La estrategia de la UCO de la Guardia Civil ha sido clave para conseguir la confesión del menor de los hermanos (Julián), que aún así exculpa al mayor ('Lolo'). Las últimas semanas todo se precipitaba hasta terminar con la declaración, el registro y el hallazgo de los restos óseos de Francisca en casa de ambos.
Cada uno de los pasos que daban los agentes estaba muy pensado. Así, solicitaron permiso para poner micrófonos a los sospechosos, en su vivienda y en sus coches. Ellos, después de nueve años de impunidad, se sentían muy tranquilos.
Pero los agentes comenzaron a dejarse ver más por el pueblo. También pidieron a la familia de Francisca que estuvieran más presentes en los medios, dando declaraciones sobre avances del caso. Así, en el pueblo se iba extendiendo el rumor de que la UCO estaba a punto de detener a alguien.
Se volvieron a pegar carteles con la foto de Francisca por todo el pueblo, incluso en al puerta de la casa de los sospechosos y hasta en su coche. La ansiedad de Julián y de 'Lolo' aumentaba.
Los agentes de la UCO supieron jugar con acierto cada una de sus cartas. Una de ellas fue reconstruir la desaparición de Francisca a solo unos metros de la vivienda de Julián y 'Lolo', mientras los sospechosos observaban en silencio.
Pero ese silencio lo rompían cuando se sentían seguros, en la falsa intimidad por ejemplo que les daban sus coches. Y entonces llegaron audios reveladores.
Julián llegó a arrancar uno de los carteles y a tenerlo durante días en su coche. Era el 4 de febrero de 2025. Los investigadores destacan ese momento, en el que Julián creyendo que nadie le escucha empieza a hablar de las partes íntimas de la mujer y murmura: "vamos a ver, Francisca, ¿dónde vas?".
Los audios reflejan su obsesión con Francisca y su misogínia. Sexualizaban a la víctima incluso ocho años después.
Al día siguiente, el 5 de febrero de 2025, todavía con el cartel de Francisca en su coche, Julián habla solo dentro de su coche: "No vais a encontrar nada, no la vais a encontrar, no la vais a encontrar. Que le den por culo".
En otro momento clave, a principios de mayo, el pueblo vive la colocación de una placa con el nombre 'Travesía Francisca Cadenas' en el callejón donde se la vio or última vez. Julián se lo comenta a su hermano. "Me suda las narices", le responde Manuel. Después, ya solo en su coche, Julián sigue rumiando y dice en alto: "Avenida Francisca Cadenas. Estaba buena, ¿eh?".
El otro acusado, Manuel 'Lolo' González, también fue grabado en su coche, desde julio de 2025. El hermano mayor ponía la parte de cabeza y calma sobre el menor. En un audio llega a reprocharle su fijación con la vecina. Y el 28 de octubre de 2025, después de hablar con Julián murmura en lo que creía la seguridad de su coche: "O la tenías que pinchar... Todo el día fun, fun, fun... la Francisca".
Los investigadores señalan en su auto que "Julián habría hecho partícipe con anterioridad a Manuel de su intención de mantener relaciones sexuales con Francisca" y que Manuel "podría estar haciendo referencia a una posible agresión física de Julián contra Francisca o bien a las presuntas relaciones sexuales no consentidas que su hermano hubiera podido mantener con la desaparecida esa noche".
El 7 de marzo, con la reconstrucción de la desaparición, los hermanos hablan en su coche. "Van a por ti y ya está, van a por ti", le dice Julián a su hermano mayor. Manuel le corrige: "van a por los dos". "Juli, no te comas el coco. Están buscando pero no tienen pruebas ningunas ni ná y están intentando arrascar donde sea, buscar pruebas sin motivo, sin ná ni ná", añade Manuel.
Y es en otra conversación en la que los investigadores se dan cuenta de que el cadáver puede estar en la vivienda. "Lo del rincón es lo que más mal rollo me está dando", asegura Julián a su hermano. "Juli, no empieces a comerte el coco...", le corta Manuel.
Finalmente, el 11 de marzo la UCO entraba en la vivienda de los sospechosos. Los restos de Francisca estaban enterrados bajo el suelo en una especie de hall que da acceso a la planta superior de la casa. Picaron, levantaron el suelo y allí estaban escondidos desde hace nueve años, a solo unos metros de los hijos y del marido de Francisca.