Un crimen resuelto

Un cribado genético y un pañuelo olvidado: la Policía detiene a un hombre nueve años después del asesinato de una mujer en Tenerife

Los detalles Seis meses después del crimen, el agresor, de 31 años, intentó agredir sexualmente a otra víctima y se dejó un pañuelo. Gracias a ese descuido, las autoridades han podido comparar las muestras de ADN con un familiar del hombre que en el pasado también había estado detenido.

Imagen de archivo de un agente de la Policía NacionalEuropa press

La Policía Nacional no descarta más víctimas del hombre acusado de violar y asesinar hace nueve años a una mujer en un garaje de Tenerife y cuya localización se ha producido gracias a un cribado genético parcial de dos pruebas de ADN que permitieron reconstruir su linaje familiar.

La inspectora Gara Toledo ha detallado, en rueda de prensa, el procedimiento que aún sigue en curso y que comenzó con las muestras de ADN recogidas en el cuerpo de la víctima y en un pañuelo que el sospechoso dejó en la zona donde al parecer intentó agredir a otra mujer medio año después de crimen. Estas muestras arrojaron una coincidencia parcial que se correspondía con un hombre que fue detenido hace cinco años por otro delito. Ahora, este hombre ha sido detenido en la isla canaria por la violación y el asesinato de Asunción González.

"Normalmente las identificaciones por ADN se hacen teniendo en cuenta el código completo del ADN. En este caso, lo novedoso es que se utiliza solo una parte. Solo con el haplotipo del cromosoma Y. A partir de ahí, esto nos da un dato muy relevante y es que el autor está emparentado por vía paterna con este señor que fue detenido por otro motivo", ha indicado la inspectora.

Gracias a este dato, ha continuado, que se basa en la particularidad que tiene el cromosoma Y, que es una combinación única de marcadores genéticos que se transmite casi sin cambios de padre a hijos varones, pudieron establecer que existe una relación de sangre entre ambos sujetos, que puede ir desde tatarabuelos a bisabuelos, hermanos, primos o tíos, de ahí la complejidad de la investigación.

Fue en ese momento cuando comenzaron a cruzar información genética, que establecía un perfil físico basado en probabilidades, con la consulta de archivos y libros de registro parroquiales desde principios del siglo XIX hasta la actualidad, lo que supuso la consulta manual de documentos desde 1800 hasta la actualidad para establecer un árbol genealógico.

La inspectora también ha manifestado que sospechan que puedan existir "bastantes víctimas" más a manos del acusado, por lo que ha aprovechado para hacer un llamamiento a todas aquellas personas que hayan sufrido una agresión y "a lo mejor no se han atrevido a denunciar", para que se pongan en contacto con la Policía en la comisaría de la avenida Tres de Mayo en Santa Cruz de Tenerife.

"Ese será nuestro siguiente paso: buscar más víctimas. Se sabe que en este tipo de delitos muchas veces ocurre que la gente no se atreve a denunciar por miedo, sobre todo si es alguien conocido o un vecino", ha detallado. La inspectora ha agradecido a todas las personas que han formado parte de la investigación durante estos nueve años, en especial al equipo de la Policía Nacional de Tenerife, pero también a la Unidad de Análisis Científico y al Laboratorio de Biología de ADN.

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