Acoso inmobiliario
Cristina, vecina de Tribulete 7, anuncia que recurrirán el archivo de su causa: "Es un caso flagrante de acoso inmobiliario"
El contexto La jueza ha archivado la causa al no encontrar motivos suficientes para imputar al fondo buitre propietario del edificio por un delito de acoso.
Resumen IA supervisado
Este lunes, los vecinos del número 7 de la calle Tribulete en Madrid han recibido un revés judicial al archivarse su caso de acoso inmobiliario contra el fondo propietario de su edificio. La jueza no halló motivos suficientes para imputar al fondo, lo que ha llevado a los vecinos a considerar recurrir la decisión. Cristina Gómez, una de las pocas inquilinas que se resiste a abandonar su hogar, ha compartido en Más Vale Tarde las presiones sufridas, como obras constantes y órdenes de desahucio. Según Gómez, estas obras, a menudo inconclusas, son una táctica para forzar su salida y convertir las viviendas en pisos turísticos. La comunidad de vecinos considera injusta la decisión y planea apelar ante la Audiencia Provincial.
* Resumen supervisado por periodistas.
Este lunes, los vecinos del número 7 de la calle Tribulete, en Madrid, que llevaban años denunciando acoso inmobiliario por parte del fondo buitre propietario de su edificio, han visto cómo la jueza ha archivado la causa al no encontrar motivos suficientes para imputar al fondo.
Ante este varapalo judicial, Más Vale Tarde ha hablado con Cristina Gómez, una de las pocas vecinas que se niega a abandonar su vivienda pese a las constantes obras y órdenes de desahucio con las que la empresa presiona a los inquilinos para que se marchen con el objetivo de convertir estas casas en pisos turísticos.
Cristina relata que "van a volver las obras en breve y empezarán probablemente como estaban haciéndolas antes, que es como si no hubiese nadie aquí". De hecho, relata que los propios obreros "nos recomendaron que pusiéramos una querella (contra la propiedad) porque venían intencionalidad, y ese tipo de cosas son delito".
De hecho, expone que esta práctica, la de hacer obras innecesarias y dejarlas inconclusas, es la medida de presión que más ha utilizado el fondo: "Es una de las estrategias que ellos han utilizado para que las obras fueran más molestas todavía era comenzar las cosas y nunca acabarlas. Eso significa que todo el edificio siempre está abierto, con cosas a medias, con cosas colgando, con agujeros y hace que la vida sea mucho más incómoda".
Esta vecina asegura que todos los inquilinos consideran injusta la decisión de la jueza, por lo que están decididos a recurrir el archivo de la causa: "Vamos a recurrir a la Audiencia Provincial porque seguimos pensando que es un caso bastante flagrante de acoso inmobiliario".
"Que se inunden varias viviendas durante unas obras no es algo que sea normal, así que vamos a intentarlo", concluye Cristina Gómez, vecina de Tribulete 7, en Más Vale Tarde.