Su salud mental, en riesgo
Cuadros de ansiedad, depresión, miedo... el impacto psicológico que sufren las personas en riesgo de desahucio
Los detalles En el Día de Salud Mental, destacamos cómo afecta la amenaza de un lanzamiento a la estabilidad emocional. En el caso de las familias con niños, los expertos recomiendan explicárselo de la mejor manera posible.
Resumen IA supervisado
El impacto de la lucha de Maricarmen, quien en dos años pasó de ser autónoma a depender de una silla de ruedas, refleja las profundas consecuencias emocionales de un desahucio. En el Día de la Salud Mental, se aborda cómo la amenaza de perder el hogar genera incertidumbre y miedo en las familias, afectando su estabilidad emocional. Las consecuencias psicológicas incluyen ansiedad y depresión, llevando a algunas familias a abandonar la lucha antes del desahucio. En hogares con niños, explicar la situación es crucial, aunque difícil, debido a la pérdida de esperanza que implica enfrentar un desahucio.
* Resumen supervisado por periodistas.
El impacto que tuvo la lucha de Maricarmen fue evidente. En dos años, pasó de ser completamente autónoma a estar en silla de ruedas y con dificultades para moverse.
Este sábado, en el Día de la Salud Mental, hemos querido saber cómo afecta un desahucio o incluso la amenaza de un lanzamiento a la estabilidad emocional de las personas. En este sentido, las familias destacan la incertidumbre, el miedo a gestionar qué va a pasar, porque muchas no saben qué va a ser de ellas tras el desahucio. Además, las consecuencias psicológicas también incluyen los cuadros de ansiedad y la depresión, entre otras.
En este sentido, cabe destacar que muchas de ellas al final terminan abandonando la lucha y yéndose antes del desahucio, con lo que conlleva para su salud mental dejar la casa que han considerado su hogar, en algunos casos, durante décadas.
En el caso de las familias con niños, los expertos recomiendan explicarles la situación de la mejor manera posible, adaptado a su edad, aunque hay quienes no se atreven a hacerlo porque un desahucio conlleva perder la esperanza y enfrentar a eso a un niño es complicado y tiene una gestión diferente a la de un adulto.