Sucesos
Desarticulada una banda que robaba catalizadores en Madrid: ocultaban su rostro y sus tatuajes para no ser identificados
El modus operandi era sencillo: uno de los ladrones levantaba el coche con un gato, otro retiraba la pieza en pocos minutos y un tercero era el encargado de vigilar. Después, vendían los catalizadores en el mercado negro.
La Guardia Civil ha desarticulado en la Comunidad de Madrid una banda que se dedicaba a robar catalizadores. "Los robaban de diferentes vehículos en la vía pública", explica Marina Valdés. Los cacos ocultaban su rostro con gorras y máscaras y, además, escondían sus tatuajes o marcas que tuvieran en el cuerpo utilizando ropa de manga larga para dificultar ser identificados.
Para llevar a cabo sus robos, ponían su vehículo al lado de un coche que estuviera estacionado. Del maletero sacaban un gato y, mientras uno levantaba el vehículo, otro se tumbaba en el suelo para así acceder a la pieza. Un tercer ladrón era el encargado de vigilar.
En pocos minutos conseguían retirar el catalizador, que guardaban en su coche. Este era el modus operandi habitual. En uno de sus robos, un conductor que se encontraba cerca vio lo que estaba pasando y consiguió grabarlos. La Guardia Civil ha detenido a cuatro miembros de la banda.
José Luis Torá cuenta que estos ladrones eran "muy rápidos" y que, además, estaban muy preparados y conocían la zona. El periodista explica que conseguían vender la pieza en muy poco tiempo. Juan Manuel Medina expone que si compramos un catalizador robado también estaríamos cometiendo "un delito de receptación". El abogado expone que deberíamos probar que no sabíamos que la pieza era robada. "Ante la duda, que la gente compre repuestos donde debe, en desguaces autorizados o en tiendas", concluye.