Con niños muy pequeños
La desesperación de familias de migrantes que esperan respuestas en un polígono de Ceuta: "Estamos muy mal; dormimos sobre cartones"
Los detalles Se trata del asentamiento con la edad media más baja. Allí, los niños que hay son tan pequeños que muchos ni siquiera son conscientes de lo que están viviendo. "Me gustaría estudiar y crear un futuro porque en Marruecos no tenía nada", expresa una niña.
Resumen IA supervisado
En un polígono de Ceuta, familias migrantes esperan respuestas y ayuda en un asentamiento caracterizado por su baja edad media. Los niños, ajenos a la dura realidad, conviven en condiciones precarias: duermen sobre cartones, carecen de baños y reciben comida solo una vez al día. Una madre lamenta la falta de medicación y las extremas temperaturas, mientras que una niña expresa su deseo de estudiar y tener un futuro mejor. Samira, junto a su hijo Yusef y otras familias, busca seguridad y apoyo mutuo. En el asentamiento, un mensaje en una sábana pide inversión en sus capacidades laborales.
* Resumen supervisado por periodistas.
Familias enteras de migrantes conviven en un polígono de Ceuta, donde esperan respuestas y ayuda. Se trata del asentamiento con la edad media más baja. Los niños que viven allí son tan pequeños que la mayoría no son conscientes de lo que están viviendo.
"Estamos muy mal, dormimos sobre cartones. Tampoco tenemos baño y mi hija es muy pequeña. Solo nos traen comida una vez al día. Estamos bastante mal", expresa una madre, mientras que otra mujer destaca que "no hay medicación". "Dormimos muy mal. Por la noche hace frío y por el día calor. No nos esperábamos que esto iba a ser así", reconoce. Por su parte, una niña dice que no echa "nada de menos Marruecos". "Me gustaría estudiar y crear un futuro porque en Marruecos no tenía nada", manifiesta.
Mientras, pintando en una sábana, se puede leer "Tenemos oficios, inviertan en nosotros, viva España", para que todo el que entre en el asentamiento sepa qué es lo que ellos quieren.
Samira ha llegado allí con su hijo Yusef, quien todavía tiene las heridas que se hizo cuando cruzaron a nado. "Estamos juntas cinco familias. Nos movemos todos juntos para poder sentir seguridad, protegernos y acompañarnos en todo momento", cuenta.
Durante el reportaje de laSexta, hay muchas madres de familia que se acercan a preguntar si saben qué va a ser de ellos. Y cuando llega la hora de la comida, todos los jóvenes se ponen en una cuádruple fila esperando su turno para que les den su ración de comida.