Tras 13 robos
Un detenido en Valencia por robar a personas mayores a través de la estafa del cajero averiado
Los detalles Este tipo de estafadores se aproximan cuando la víctima intenta retirar efectivo, normalmente después de haber cobrado la pensión o alguna prestación.
Resumen IA supervisado
Un nuevo modus operandi de estafa en cajeros automáticos se está extendiendo, especialmente afectando a personas mayores. Un desconocido se acerca con amabilidad para advertir que el cajero está averiado y ofrece ayuda. Mientras manipula el dispositivo, el estafador tapa la ranura del dinero y retira el efectivo, haciendo creer a la víctima que la operación falló. La criminóloga Bea de Vicente subraya la importancia de mantener la privacidad en estos espacios, aconsejando a los usuarios evitar que alguien se acerque mientras utilizan un cajero. laSexta recomienda estar atentos a estas situaciones para evitar ser víctimas de fraude.
* Resumen supervisado por periodistas.
Si al acudir a un cajero automático una persona desconocida se acerca para advertir de que el terminal está averiado y se ofrece a ayudar, este podría tratarse de un ladrón. Ese gesto de aparente amabilidad puede esconder una estafa con la que un delincuente consigue hacerse con el dinero de sus víctimas, la mayoría de ellas personas mayores. En Valencia, un hombre ha sido detenido tras realizar 13 robos de esta índole.
El estafador se aproxima cuando la víctima intenta retirar efectivo, normalmente después de haber cobrado la pensión o alguna prestación. Entonces comienza a manipular el cajero, pulsa botones y asegura que el dispositivo no funciona correctamente.
Aprovechando la confusión, tapa la ranura por la que sale el dinero y es él quien termina retirando el efectivo, mientras la víctima cree que la operación ha fallado. El ladrón en cuestión empieza a tocar botones, la pantalla empieza a decirles que les va a echar una mano, que no funciona y en ese momento tapa justamente la máquina expendedora y empieza de alguna manera él a sacar el dinero que ese abuelito intentaba sacar.
Por su parte, la criminóloga Bea de Vicente insiste en que los cajeros automáticos son un espacio en el que nadie debería invadir la privacidad del usuario: "Hay que evitar que cualquier persona se acerque a un cajero. Es un momento de intimidad y nadie debe acercarse. Cuando estamos en un cajero nadie se acerca. Eso es como una violación del espacio. Si se les acercan, fuera".