Sanciones e inhabilitación
La DGT detecta por primera vez fraude en exámenes del carnet de conducir con 'gafas inteligentes'
En lo que va de año, una veintena de personas han sido identificadas tratando de defraudar de manera tecnológica durante los exámenes de conducir. La Ley de Tráfico considera estas conductas como infracciones muy graves.
Para algunos, sacarse el carnet de conducir es una tarea relativamente sencilla; los hay también que, ante lo que creen que podría tener una enorme dificultad, tratan de llegar a través de atajos. Hace años ya que en Internet empezaron a proliferar las páginas que ofrecían permisos de conducir falsos, con precios que, según la Dirección General de Tráfico (DGT), iban de los 850 hasta los 20.000 euros. Más barato puede ser, no obstante, tratar de engañar al sistema a través de herramientas que ayuden a aprobar el test, defraudando en el proceso de obtención del carnet.
Hace unos años también, la Guardia Civil de La Rioja detectó una, cuando menos ingeniosa, treta para copiar durante el examen de conducir: un hombre ocultaba entre su ropa un teléfono móvil, cuya cámara había sido insertada en un agujero realizado en la parte frontal de la sudadera para transmitir de manera online el examen. Fue 'cazado' y multado con 500 euros (además de la suspensión inmediata, obviamente), al considerarse una infracción muy grave. La ley ya dejaba claro entonces que la manera más habitual de defraudar durante los exámenes de la DGT era a través del uso de dispositivos de intercomunicación no autorizados durante las pruebas.
Ahora, a raíz de una colaboración entre la Guardia Civil y la Jefatura de Tráfico ha detectado en La Rioja el uso, por primera vez, de 'gafas inteligentes' para copiar en los exámenes para obtener el permiso de conducir, lo que consideran un hito en la detección del fraude tecnológico. Si bien el uso de 'pinganillos' y teléfonos móviles ocultos durante los exámenes es más recurrente, la "incorporación de gafas de alta tecnología evidencia una creciente profesionalización de las redes que suministran estos equipos", ha explicado la Guardia Civil tras la detección de estos casos.
En este caso, el aspirante podía captar la pantalla del examen de forma natural gracias a estas smart glasses, sin movimientos sospechosos, "enviando la señal en tiempo real a una persona situada en el exterior" que, al ver las preguntas, le iba dictando las respuestas correctas a través de un minúsculo audífono.
Según los últimos datos de la Guardia Civil, en lo que va de año se ha identificado a 20 infractores durante los exámenes de conducir de la DGT en las sedes de Logroño y Calahorra (La Rioja), de diferentes nacionalidades —españoles, chinos, indios, marroquíes, portugueses, senegaleses y paquistaníes— y de edades comprendidas entre los 24 y los 59 años. Los implicados habían pagado entre 1.300 y 2.500 euros para obtener ayuda de manera fraudulenta.
En todos estos casos, la sanción ha sido la que prevé la Ley de Tráfico, que considera esta conducta como una infracción muy grave: multa de 500 euros, prohibición de presentarse a las pruebas para la obtención o recuperación del permiso de conducir durante seis meses y su suspensión inmediata.
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