Una trampa
Dinero fácil que sale caro: los expertos advierten del riesgo de pedir créditos para financiar las vacaciones
Los detalles El uso de tarjetas de crédito y préstamos para pagar las vacaciones es cada vez más habitual. Según Asufin, un 17% de consumidores tiene previsto recurrir a este tipo de financiación este año.
Resumen IA supervisado
La financiación de vacaciones mediante créditos es cada vez más común, con un 17% de consumidores planeando hacerlo, según Asufin. Sin embargo, José María Camarero advierte del riesgo de que esta opción se convierta en una deuda difícil de manejar, especialmente si se utilizan tarjetas de crédito, que suelen tener altos intereses y cuotas fijas. Se recomienda que el pago no supere dos meses para evitar solaparse con otros gastos. Además, el tipo de interés no debería exceder el 5 o 6%. La OCU sugiere comparar ofertas y considerar préstamos personales como alternativa, verificando comisiones y condiciones.
* Resumen supervisado por periodistas.
Pedir créditos para financiar las vacaciones y los gastos veraniegos es una práctica cada vez más común, pero antes de contratarlo conviene fijarse en los intereses y comisiones para no sufrir disgustos a la vuelta. Según el último barómetro de préstamos elaborado por la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin), un 17% de los consumidores tiene previsto pedir un crédito para financiar viajes y vacaciones en los próximos seis meses.
La razón principal de que haya aumentado el número de personas que se plantean financiar sus vacaciones son los elevados precios, que hacen que casi un tercio de los españoles no puedan irse de vacaciones. Sin embargo, hay que tener claro que esta opción es muy peligrosa y, como destaca José María Camarero en laSexta, "puede convertirse en una bola de nieve que nos puede arrollar después".
El periodista económico de 'ABC', explica que "hay que tener mucho cuidado porque buena parte de esa financiación son tarjetas de crédito, que son muy caras y vas a tener que pagar durante muchos meses".
"Son peligrosas porque son de cuota fija, te dicen que vas a pagar todos los meses la misma cuota, pero claro, vas acumulando mucho dinero gastado. Según pasan los meses, a lo mejor acumulas 2.000 o 3.000 euros que vas a estar pagando durante mucho tiempo", sostiene Camarero.
Aspectos que revisar
En caso de querer asumir el riesgo, el experto recomienda tener muy claro qué tipo de financiación se pide, si un crédito o una tarjeta; y el plazo, "durante cuánto tiempo vamos a estar pagando esas vacaciones". En este sentido, sostiene que no es aconsejable que el pago supere los dos meses, ya que en ese caso se solapará con futuros gastos como puede ser "la vuelta al cole".
Por último, recomienda que el tipo de interés que se cobre sea como máximo de un 5 o 6%. "Hay muchas tarjetas que cobran más de un 18 o un 20% de intereses. Eso es muchísimo", subraya. Camarero reconoce que todo el mundo se quiere ir de vacaciones, pero insiste en "no financiar cualquier cosa a cualquier precio".
En la misma línea se ha pronunciado el Banco de España, que ha advertido en su blog de que las vacaciones no deberían convertirse en una carga económica que persiga a una persona el resto del año. Como ha explicado Camarero, señala que hay que comprobar las condiciones, intereses y plazos de cualquier crédito o pago aplazado, así como las comisiones de apertura y otros gastos ocultos.
Los consejos de la OCU
En el caso de los préstamos personales, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que ha comparado diferentes fórmulas para financiar viajes, considera que puede ser una alternativa razonable si se necesita una cantidad concreta y se devuelve en poco tiempo. No obstante, insta a comparar distintas ofertas y recuerda que hay ofertas de préstamos con mejores condiciones, aunque vinculados a la domiciliación de la nómina.
Otras posibilidades para financiar el pago de las vacaciones es el aplazamiento con la tarjeta de crédito o aceptando la financiación que ofrecen las agencias de viajes.
La organización de consumidores aconseja que, en el caso de que se necesite financiar las vacaciones, se pregunte primero en el propio banco por la TAE aplicable a un crédito personal y, si lo hubiera, por un crédito preconcedido, comparando sus TAE con la que tendría aplazar el pago con la tarjeta de crédito.
En el caso de las agencias de viaje, recomienda preguntar si hay alguna campaña promocional para la financiación del viaje, como suele suceder para el verano.
A la hora de contratar un préstamo, la organización de consumidores señala que se deben comprobar las comisiones por la cancelación anticipada del préstamo.
Asufin, por su parte, pone el acento en el uso inteligente del crédito, que se tenga en cuenta que aplazar pagos con la tarjeta genera intereses y que pagar una cuota mínima en las tarjetas de crédito (o la modalidad 'revolving') alarga la deuda durante años al acumularse los intereses.