Proposición de ley
De dónde venimos y hacia dónde vamos: la rebaja de la tasa de alcohol al volante de la DGT, más cerca de ser una realidad
Marlaska insiste en la necesidad de rebajar la tasa de alcohol máxima permitida en conductores, una medida avalada por estudios científicos. Casi la mitad de los muertos en accidentes de tráfico en 2025 habían ingerido alcohol, drogas o psicofármacos.
Hace un año, el Pleno del Congreso aprobaba tomar en consideración una proposición de ley para rebajar más de la mitad la actual tasa máxima de alcohol permitida al volante; en junio del año pasado, la Dirección General de Tráfico (DGT) publicó una propuesta para reducir esos límites máximos y endurecer las sanciones a los conductores bajo los efectos del alcohol y ahora, el Congreso de los Diputados vota si se aprueba o no, después de que los partidos hayan mostrado su postura al respecto. Con la abstención del PP y el voto en contra de Vox, la Comisión de Interior de la Cámara Baja es la encargada de aprobar (o no) esta reforma.
La Comisión, con competencia legislativa plena, celebra este miércoles una sesión en la que los grupos tendrán que posicionarse sobre la propuesta que, insiste el Gobierno, está avalada por estudios científicos. El bloqueo a esta proposición ha hecho que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, haya pedido públicamente que pueda ser aprobada "cuanto antes" una medida que considera "inaplazable": "No hay una sola excusa que justifique retrasar un solo día más esta reforma".
Así cambiarían las tasas de alcohol al volante
Actualmente, existen diferencias entre la tasa máxima de alcohol permitido para conductores generales, profesionales o noveles. Los primeros tienen más margen, con una tasa permitida de nivel de alcohol en sangre de hasta 0,5 g/l y de la mitad (0,25 g/l) en aire espirado; para conductores profesionales y noveles, el límite es más bajo (0,3 mg/l y también la mitad, 0,15 mg/l en aire espirado). La tasa de alcoholemia representa el volumen de alcohol que hay en la sangre, medido en gramos de alcohol por litro de sangre, o su equivalente en aire espirado. Esta segunda es la que se utiliza en los controles de alcoholemia que se realizan en las carreteras, mediante un dispositivo denominado etilómetro (más conocido como alcoholímetro).
Además de la rebaja, el principal cambio es que desaparecería esta diferencia entre tipos de conductores y el límite máximo sería el mismo tanto para conductores profesionales, como para conductores en sus dos primeros años de carnet y el resto de conductores. La reducción más drástica, de hecho, sería en estos últimos, que verían reducido el límite máximo en más de la mitad en ambos casos. La propuesta es que todos tengan un límite de 0,2 g/l en sangre (0,1 mg/l en aire espirado).
¿Cambian también las multas por consumo de alcohol?
Actualmente, las sanciones por conducir bajo los efectos del alcohol dependen de varios factores: del tipo de conductor y de cuánto se ha sobrepasado el límite de alcoholemia. En general, las multas oscilan entre los 500 y los 1.000 euros, con retirada de entre cuatro y seis puntos, y siempre que se superen los 0,6 mg/l (en aire espirad) y se considera delito penal, por lo que la sanción asciende a entre tres y seis meses de prisión o de seis a doce meses de multa, además de la retirada del carnet de uno a cuatro años.
Si se aprueba la ley, una vez que entre en vigor también se modificarán las multas: los positivos entre 0,1 mg/l y 0,25 mg/l (en aire espirado) implicarían una sanción económica de 200 euros, con reducción a la mitad por pronto pago. En cuanto a la retirada de puntos, los conductores que circulen con una tasa de alcohol superior a 0,1 mg/l en aire espirado perderán también dos puntos del carnet, según recoge el RACE. El resto de multas no varían, por lo que quedarían de la siguiente manera:
- 0,1 mg/l - 0,25 mg/l → 200 euros y retirada de dos puntos
- 0,25 mg/l - 0,5 mg/l → 500 euros y retirada de cuatro puntos
- 0,5 mg/l - 0,6 mg/l → 1.000 euros y retirada de seis puntos
- Más de 0,6 mg/l → Delito penal
Por qué no se exige un consumo 0 de alcohol
En muchas ocasiones se ha abierto el debate sobre si reducir a 0 la tasa de alcoholemia permitida al volante, pero el director de la DGT, Pere Navarro, ya ha explicado en el pasado por qué no se hace. Según un informe de la Unión Europea, bajar la tasa permitida a 0,2 mg/l equivaldría a tolerancia cero, es decir, a que nadie podría coger el coche tras haber consumido.
"Hay un informe de la Comisión Europea en la que recomienda reducir a 0,2, entendiendo que este límite equivale a la tolerancia 0. 0,2 equivale a tolerancia cero. Para comunicar es más fácil hablar de cero", explicaba, pero recuerda que puede haber "procesos gástricos" que afectan a la hora de soplar en el etilómetro. "0,2 equivale si bebes no conduzcas. El problema que tenemos con el 0,5 es que parecía que era moderado. 0,2 es nada".
¿Cuánto alcohol hay que consumir para alcanzar estos niveles?
La absorción del alcohol depende de muchos factores, por eso no existe un baremo para determinar cuánto se puede beber para coger el coche con seguridad. La recomendación es no conducir si se ha bebido, eso está claro. Pero la tasa depende de muchos factores: el sexo, el peso de la persona, el tipo de alcohol que se consume, haber consumido sin comer o con el estómago lleno... Por ejemplo, la absorción del alcohol es más lenta en bebidas fermentadas, como la cerveza o el vino, que en las destiladas —ginebra, ron...— por eso especialmente relevante no consumir destilados, sobre todo si se toman calientes o combinados con bebidas con gas, ya que en estos casos favorece la rapidez de aparición de la alcoholemia.
Cuando se bebe alcohol sin haber ingerido nada, la cantidad de alcohol que pasa a la sangre es mayor y lo hace más rápido, circunstancia que se suma también al momento en el que se consume: la eliminación del alcohol es más lenta durante las horas de sueño, razón por la cual es posible levantarse por la mañana, después de una noche de fiesta, y seguir dando positivo. Además, el alcohol se distribuye por el cuerpo de manera diferente en hombres y mujeres: con la misma cantidad de bebida, las mujeres suelen presentar tasas de alcoholemia más altas, lo mismo que ocurre con las personas delgadas.
Por qué no todos los partidos apoyan esta medida
Durante el debate de la toma en consideración el diputado socialista Manuel Arribas, encargado de defender la iniciativa, recordó que otros países como Suecia y Noruega también tienen tasas máximas de 0,2 g/l de sangre, un índice por el que apuestan distintos organismos internacionales. Por su parte, la diputada del PP Bella Verano calificó la propuesta de una "nueva cortina de humo del Gobierno y del PSOE, muy efectista y poco efectiva", y criticó que con ella solo se pretendía "hacer ruido para tapar que están haciendo mal las cosas en la DGT".
Desde Vox, su diputado Francisco José Alcaraz justificó su rechazo al considerar que "salvar vidas y socialismo son dos palabras incompatibles" y acusó al Gobierno de buscar un solo responsable de todo, el conductor. Tanto PNV, como Junts, ERC y Sumar apoyaron la tramitación de la iniciativa.
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