Recibidos por todo lo alto
España y sus 'papa fest': así han sido los despliegues musicales desde las visitas de Juan Pablo II a la de León XIV
Los detalles De David Bustamante a Niña Pastori, muchos han sido los artistas que han actuado frente a los pontífices desde la llegada de Juan Pablo II en 1982.
Resumen IA supervisado
El Santiago Bernabéu se llenó para homenajear al papa León XIV con un evento musical que incluyó a David Bustamante y "boy bands" de sacerdotes. El espectáculo continuó en Barcelona con Conchita y Beret. Estas visitas papales a España siempre han estado acompañadas de música y bailes regionales. Desde la primera visita de Juan Pablo II en 1982, con actuaciones en Valencia, Sevilla y Galicia, hasta las de Benedicto XVI, donde el enfoque fue más clásico. Ahora, León XIV disfruta de un festival musical diverso. La tradición de recibir al papa con música sigue siendo una parte esencial del protocolo.
* Resumen supervisado por periodistas.
El Santiago Bernabéu se llenó el lunes de fieles que querían homenajear al papa León XIV, en un evento que estuvo plagado de música. En el evento participaron desde David Bustamante hasta dos "boy bands" de sacerdotes. También hubo bailes, cánticos, danzas y magia. Este martes, el show ha continuado en Barcelona con la participación de Conchita y Beret.
Sin embargo, este espectáculo musical permanente que se está ofreciendo al pontífice ha ido evolucionando en cada visita papal a España. Eso sí, como viene poco, siempre se hace por todo lo alto.
En 1982 se produjo la primera visita del papa Juan Pablo II a España con diez días y 18 ciudades a visitar. Niños cantores, coros, agrupaciones municipales, bailes improvisados... Aquello fue un no parar: en Valencia hubo mascletà; en Sevilla, sevillanas; en Galicia, una muñeira... Fuese a donde fuese, había alguien cantando.
Lo mismo ocurrió a su vuelta dos años después. Aunque solo estuvo 15 horas en Zaragoza porque hacía escala, allí había una jota preparada. En 1989 estuvo en Asturias acompañado de gaiteros, y en 1993, en El Rocío, donde se interpretó un salve.
En cuatro visitas se enseñó a Juan Pablo II los bailes regionales de media geografía, así que cuando regresó en 2003, se optó por el cante profesional con una actuación de Diego Torres, que el pontífice siguió llevando el ritmo con el dedo. Después actuó Niña Pastori, que esta vez también ha cantado a León XIV.
Las tres siguientes visitas ya fueron de Benedicto XVI y el despliegue musical se decidió más clásico. Él estaba encantado porque era un papa menos marchoso y eso le gustaba. Quizá le gustó menos lo que se le ofreció en otra visita: una tuna, un plan mucho más animado.
Ahora, se ha optado por un despliegue variado para León XIV, que está viviendo un buen festival de música.