Año y medio incomunicados
Los familiares de los dos españoles presos en Guinea Ecuatorial reclaman atención jurídica urgente
El contexto Están acusados de participar en un supuesto fraude empresarial. Sus familias llevan tiempo pidiendo que hagan las gestiones necesarias para que reciban un trato digno en prisión.
Resumen IA supervisado
Javier Marañón y David Rodríguez llevan más de un año incomunicados en la prisión de Black Beach, Guinea Ecuatorial, sin contacto con su abogado ni sus familias. No saben de qué se les acusa, pero se sospecha que están siendo utilizados para presionar a sus jefes, empresarios españoles que huyeron del país. Ambos, un técnico y un administrativo, fueron detenidos en relación con un proyecto de 30 millones de euros. Las condiciones en la cárcel son extremas, con huelgas de hambre y sin acceso a atención médica externa. Su caso está en manos de Exteriores y el Parlamento Europeo, y se reclama atención médica y jurídica urgente.
* Resumen supervisado por periodistas.
Ni una foto para saber cómo están. Ni una llamada de teléfono. Javier Marañón y David Rodríguez llevan más de un año incomunicados en una cárcel de Guinea Ecuatorial. Se trata de Black Beach, una de las prisiones más temidas del mundo.
"Nunca se ha permitido que entre el abogado a hablar con ellos y tampoco contacto con la familia", cuenta Aarón Marañón, hermano de Javier.
No saben de qué les acusan realmente a Javier y David. Sospechan que están usándolos para presionar a sus jefes, dos empresarios españoles que iban a instalar la televisión digital en Guinea Ecuatorial y se fugaron. "Y como quedaban el técnico de vídeo y el administrativo, pues fueron los que llamaron para pedirle explicaciones de un proyecto de 30 millones de euros", asegura Marañón.
Dinero y explicaciones que no tiene ni David, técnico, de 46 años, ni el administrativo, Javier, de 52, casado con una guineana que tampoco ha podido visitarle en prisión. Aarón Marañón explica que durante meses "no salían al patio siquiera, pasaban 24 horas al día en una cárcel con 20 personas dentro de la celda e incluso en celda de castigo". "Han estado en huelgas de hambre, no se les permite un centro hospitalario exterior. Las condiciones son duras pero en especial para los españoles más", añade.
Su caso está en manos de Exteriores y el Parlamento Europeo. Todos saben los riesgos del régimen de Teodoro Obiang. "No sé qué piensan nuestras autoridades que va a pasar, ¿que se van a quedar allí de por vida o esperar a que se muera uno de los dos y entonces ya rescatan al otro?", afirma Aarón Marañón.
Por eso, reclaman atención médica y jurídica urgente para Javier y David antes de que sea demasiado tarde.