Situación límite
El geólogo Nahúm Méndez avisa ante posibles desprendimientos: "Si los acuíferos no pueden con más agua manará por cualquier fisura"
El contexto El suelo de Andalucía está al límite después de muchos días con intensas lluvias. Grazalema, desalojado al completo después de escucharse ruidos desde el interior de la montaña.
Resumen IA supervisado
La situación en Andalucía es alarmante tras una serie de borrascas, incluyendo Leonardo y Marta, que han saturado el suelo con agua. El geólogo Nahúm Méndez advierte que los acuíferos no pueden absorber más agua, lo que provoca que el exceso salga por fuentes naturales y fisuras, como en Grazalema. Un pueblo ha sido evacuado debido al riesgo de deslizamientos y desprendimientos, un peligro común en periodos de lluvias intensas, como ocurrió recientemente en Ubrique. Méndez subraya la necesidad de precaución en laderas inestables. Los científicos investigan en Grazalema para determinar la seguridad del área.
* Resumen supervisado por periodistas.
Situación más que preocupante la que se vive en Andalucía. Situación a la que se ha llegado después de un tren de borrascas. Después de una sin nombre. Después de Leonardo. Después de que justo tras acabar esta última haya llegado Marta. Los andaluces, mirando al cielo... y también al suelo. A un suelo que ya no da para más de tanta agua que ha caído. Y sobre ello ha hablado el geólogo Nahúm Méndez.
En sus palabras, ha lanzado un aviso claro: "Todo va a continuar como los últimos días. Si los acuíferos no pueden tragar más agua hay mucha no se va a filtrar y los acuíferos van a seguir manando tanto por sus fuentes naturales como por fisuras, como en Grazalema, para aliviar esa presión".
Como en un pueblo que ha quedado completamente vacío después del desalojo de todos sus vecinos. Después de que hayan tenido que abandonar sus casas ante el ruido que llegaba desde el interior de la montaña. El riesgo de deslizamientos y desprendimientos, otro problema más del que estar "muy atentos".
"En periodo de lluvias tan copiosas hay riesgos de deslizamientos y de desprendimientos. Son normales. Puede pasar como pasó la semana pasada en Ubrique, que caiga una roca que esté en una situación de mayor inestabilidad", cuenta Méndez.
El geólogo ha insistido en dicha idea: "Máxima precaución en laderas inestables y escarpadas, con este volumen de preocupación".
Los científicos, mientras tanto, están en Grazalema estudiando "una situación bastante especial": "Hay mucha agua en juego. Han de buscar las señales y si Grazalema es seguro o si puede haber problemas".
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