caso de violencia machista
El guardia civil que mató a su expareja a tiros en Llanes robó la pistola: le retiraron el arma tras apalizarla en 2019
Los detalles La Guardia Civil investiga el fallo de seguridad que permitió al agente acceder al arma con la que asesinó a su expareja. Las primeras pesquisas apuntan a que sustrajo la pistola del armero del cuartel de Zamora tras forzar dos candados.
Resumen IA supervisado
La Guardia Civil investiga cómo un agente accedió al arma con la que asesinó a una compañera en el cuartel de Llanes, Asturias. El presunto agresor, que estaba en proceso de divorcio con la víctima, sustrajo la pistola de un armero en Zamora, forzando dos candados. Ambos compartían tres hijos y mantenían conflictos desde 2014. En 2019, el agente fue condenado por agresión, lo que llevó a su expulsión del cuerpo. Sin orden de alejamiento vigente, la víctima tenía un riesgo medio en el sistema VioGén. Durante su detención, el agresor fue abatido por disparos de los agentes.
* Resumen supervisado por periodistas.
La Guardia Civil ha abierto una investigación para esclarecer cómo el agente que este miércoles asesinó a una compañera en el cuartel de Llanes (Asturias) consiguió acceder al arma con la que cometió el crimen y burlar las medidas de seguridad existentes.
Según las primeras averiguaciones, el presunto agresor sustrajo la pistola de una taquilla situada en el armero del cuartel de Zamora. Para hacerse con ella tuvo que forzar dos candados. Los investigadores consideran que conocía perfectamente las instalaciones, lo que habría facilitado el robo del arma. También creen que conocía bien el cuartel de Llanes, ya que era el lugar donde ambos solían realizar el intercambio de sus hijos.
La víctima, que se encontraba de servicio en el momento de los hechos, estaba inmersa en un proceso de divorcio con el presunto agresor, también guardia civil y antiguo compañero de destino. Ambos tenían tres hijos en común: un joven de 18 años y dos gemelas de 14. Aunque llevaban separados desde hacía más de una década, los conflictos entre ambos se remontan a 2014, cuando comenzaron las disputas relacionadas con el impago de la pensión y el incumplimiento del régimen de visitas.
En 2019, el agente fue condenado por una agresión a su expareja, un episodio que motivó la apertura de un expediente disciplinario. Como medida cautelar, la Guardia Civil le retiró el arma reglamentaria y fue destinado a un puesto exclusivamente administrativo, dejando de ejercer sus funciones operativas como guía canino.
Hace apenas unas semanas, tras hacerse firme la sentencia por violencia de género, se le comunicó la separación del servicio, la máxima sanción disciplinaria en la Guardia Civil, que implica su expulsión definitiva del cuerpo por la comisión de una falta muy grave.
En el momento del crimen no constaba en vigor ninguna orden de alejamiento contra el agresor. No obstante, la víctima figuraba en el sistema VioGén con un nivel de riesgo medio.
La agente falleció tras recibir dos disparos, aunque por el momento no se ha precisado en qué parte del cuerpo impactaron los proyectiles. Durante la intervención para detener al atacante, otro guardia civil resultó herido de gravedad. Cuando el agresor trató de huir, varios agentes abrieron fuego contra él y le alcanzaron de forma mortal con un disparo en el pecho.