En el Parque de la Ballena

El hallazgo de comida envenenada y con tornillos pone en alerta a los dueños de perros de un barrio sevillano

Los detalles No es la primera vez que esto ocurre, y han tenido que cerrar y reabrir el parque en cuatro ocasiones. Los vecinos están preocupados porque ha habido animales que han tenido que intervenir ante lo que se habían comido y por la presencia habitual de niños pequeños.

Los vecinos de la zona del Parque de la Ballena en Sevilla se están encontrando, en el lugar donde pasean a sus mascotas, con alimentos que tienen sustancias tóxicas e incluso, tornillos clavados. No es la primera vez que pasa. Ha habido que cerrar y reabrir varias veces el parque y, lo cierto, es que están preocupados porque incluso ha habido animales que han tenido que intervenir ante lo que se habían comido.

"La ingesta de esos cuerpos extraños generan pequeñas hemorragias. Y después no podemos contener ese sangrado porque estos venenos no nos lo permiten. Cuanto antes actuemos, antes podemos prevenir e intentar solucionar", explican desde la Clínica Veterinaria Pluma de Sevilla.

En esos trozos de alimento hay incluso veneno, así que da la sensación de que alguien quiere herir a esas mascotas de forma voluntaria. El Consistorio asegura que esto se lleva produciendo desde hace mes y medio y, por eso, se ha reforzado la presencia de la Policía en ese entorno. Las primeras denuncias apuntarían a pequeños trozos de chocolate con algún tipo de veneno, algún insecticida o matarratas para intoxicar a los perros.

Ya ha habido dos perros heridos por estos elementos, uno de ellos tuvo que ser incluso intervenido. Pero esto ha ido a peor, ahora aparecen esas salchichas, esos pequeños trozos de comida plagados de chinchetas, clavos, alfileres, con la intención de repartirlos, de repartirlos por ese parque.

La Policía Nacional tiene las denuncias en su mesa y lo está investigando. Aunque no hay cámaras en la zona, están vigilando ese perímetro intentando controlar que nadie vaya allí a soltar esta comida absolutamente envenenada para hacer daño no solo a los perros, que también, sino a los niños que juegan en el parque.

La zona de esparcimiento canino del Parque de la Ballena se ha reabierto porque los operarios municipales han revisado y limpiado la zona. Los vecinos temen que vuelva a suceder. No hay pistas de quién es la persona que está dejando estos alimentos con elementos punzantes, y el problema es que se está dejando esa comida muy cerca de lo que es también un parque recreativo para niños pequeños. Así que no solo es peligroso para las mascotas, sino también para los pequeños. De esta manera, los vecinos tienen miedo y nos mostraban de esta manera su indignación.

"Eso es inhumano y una falta de empatía hacia los animales", asegura una vecina. "Una vergüenza, hay niños que juegan ahí, que los pueden coger", afirma otro vecino de la zona.

A la pregunta de Marina Valdés en Más Vale Tarde sobre si la Policía pilla a quien hace este tipo de cosas, Juan Manuel Medina, explica que es un delito de maltrato animal. "Ya está tipificado en el artículo 340 del Código Penal. Simplemente por el hecho de hacerlo, es decir, de esparcir ese tipo de trampas. Si no hay resultado, podría ser un delito en grado de tentativa, que estaría penado con hasta 18 meses. Pero si se produce la muerte del animal, puede conllevar una pena de 24 meses", argumenta el periodista.

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