Incendio forestal en Cáceres
Horas críticas en Las Hurdes: las tareas se centran en que el fuego no supere "la línea roja" del río Malveyido
Los detalles Si las llamas pasan la barrera natural del río, "habría que redimensionar el dispositivo y reposicionar a los trabajadores", ha explicado el consejero de Presidencia de Extremadura. En Avellanar y Robledo ya han podido volver a casa, aunque continúan evacuados cerca de 600 vecinos.
Resumen IA supervisado
El incendio forestal en Las Hurdes sigue siendo crítico, habiendo arrasado casi 5.000 hectáreas y provocado la evacuación de 600 vecinos. Los bomberos y más de 150 efectivos de la UME trabajan para contener las llamas, especialmente en torno al río Malvellido, considerado una "línea roja infranqueable". Algunos vecinos han regresado a sus hogares, aunque muchos se encuentran dañados. El paisaje, antes verde, ahora está calcinado, causando tristeza entre los habitantes. Las medidas de seguridad continúan debido a la proximidad del fuego, aunque no hay peligro de humo. Los equipos siguen esforzándose para evitar que el fuego cruce el río, lo que complicaría aún más la situación.
* Resumen supervisado por periodistas.
Se siguen viviendo horas críticas en la lucha contra el incendio forestal de Las Hurdes. Tras arrasar ya casi 5.000 hectáreas y provocar la evacuación de unos 600 vecinos, los bomberos y los más de 150 efectivos de la UME tratan de frenar el avance de las llamas. Lo más complicado en el incendio forestal de Cáceres, está en torno al río Malveyido. Se ha convertido en una "línea roja infranqueable" para los equipos de extinción, que temen que, si el fuego salta el río, la magnitud del incendio cambie por completo.
Pese a ello, algunos vecinos ya han podido regresar a sus pueblos y a sus casas. O, mejor dicho, a lo que queda de ellas. Porque, por ejemplo, en la alquería de Avellanar hay viviendas cuyos tejados todavía desprenden humo. Otras casas se han librado de las llamas por centímetros, mientras que el monte no ha tenido tanta suerte.
El paisaje devuelve ahora una imagen que los vecinos de Las Hurdes no quieren guardar en su memoria, la de un paraje natural de alto valor ecológico calcinado, negro.
Lo mismo sucede en la alquería de Robledo. "Hemos visto quemado lo que hace dos días veíamos totalmente verde", lamentan sus habitantes. Es muy triste, pero al mismo tiempo, Gabriel respira aliviado tras comprobar que su casa está a salvo. "Tenía ganas de verla para ver qué le había ocurrido".
En el resto de municipios afectados por la cercanía del humo o de las llamas de este incendio forestal de Las Hurdes, tendrán que esperar todavía para ver una desescalada en las medidas de seguridad.
Según ha explicado Abel Bautista, consejero de Presidencia de Extremadura, "no hay peligro por cuestión de humo, por la que hubiera que confinarse en el domicilio con el cierre de puertas y ventanas"; sino que es más bien por "una cuestión de evitar el tránsito por los caminos, que dificultan el movimiento de efectivos del dispositivo".
Así, los medios continúan trabajando sobre el terreno para evitar que las llamas lleguen hasta el río Malvellido. Esa es la línea roja infranqueable para el dispositivo y de superarse, habría que "redimensionar el dispositivo, reposicionar los mismos a lo largo del incendio y tratar la situación". Estaríamos ante una nueva realidad a la que habría que adaptarse rápidamente.