Siguen sin cobrarse
Horas extras trabajadas pero no pagadas: un 43% de las que se hacen en España no están remuneradas
Los detalles Pese a que la ley obliga a pagarlas, las multas por impagos solo ascienden a 7.500 euros por centro de trabajo, independientemente de la cantidad de veces que se haga. Según CCOO, las empresas se ahorran hasta 3.243 millones de euros.
Resumen IA supervisado
Con el fin de las vacaciones, muchos trabajadores en España vuelven a hacer horas extras, que a menudo no se remuneran a pesar de la ley que obliga a pagarlas. Los sindicatos denuncian que un 43% de estas horas no se pagan, ahorrando a las empresas 3.243 millones de euros, según Comisiones Obreras. La Inspección de Trabajo ha triplicado sus actuaciones, imponiendo multas de 15,7 millones de euros. Sin embargo, las sanciones son limitadas, con un máximo de 7.500 euros por empresa, independientemente del número de trabajadores afectados. Muchos empleados no denuncian por miedo a las consecuencias, perpetuando esta situación injusta.
* Resumen supervisado por periodistas.
Con el fin de las vacaciones llega la vuelta al trabajo y más de uno ya comenzará a hacer horas extras. Esas que en España siguen en gran parte sin remunerarse pese a la ley que obliga a pagarlas.
Los sindicatos denuncian que hasta un 43% de las horas extras que se realizan en España no se pagan, una cifra que hace ahorrarse a las empresas 3.243 millones de euros según datos de Comisiones Obreras.
Pero estas cifras contrastan con las de Inspección de Trabajo, que dicen haber triplicado las actuaciones, lo que ha llevado a multas por valor de 15,7 millones de euros.
Entonces el foco está en las multas que sufren las empresas por esos impagos. "Podemos proponer (multas de) hasta 7.500 euros. No son cuantías demasiado elevadas porque son por centro de trabajo, no por trabajador", afirma Jesús Prieto, portavoz del sindicato de Inspectores de Trabajo y Seguridad Social.
Es decir, la multa máxima para una empresa que no paga las horas extras a su empleado será de 7.500 euros, independientemente de que el impago sea a un trabajador o a cien.
Además, a ello se suma el factor que muchos trabajadores no quieren denunciar a sus empresas. "Está muy vinculado a la relación de poder tan desigual que tienen los trabajadores con los empresarios. Cuanto más precaria es la situación, fortalecen que nos podamos ver más expuestos a trabajos no retribuidos", comenta Alberto Riesco, sociólogo del Trabajo en la Universidad Complutense de Madrid y directo del Instituto TranSoc.
En definitiva, horas extras que se quedan sin pagar cuando la ley obliga a hacerlo.