LA PASAJERA VIABAJA CON SU HIJO Y SU PERRO

El interventor del AVE que expulsó a una pasajera del tren tendrá que acudir a un curso de atención al cliente

Un tren Ave de Renfe. | EFE/Archivo
Inma Escobar
 |  Madrid | 13/11/2019

Renfe abrirá un expediente informativo tras el incidente y reactivará los cursos en materia de atención al cliente para los interventores de AVE. Reconocen a laSexta que al trabajador le faltó "aplicar el sentido común".

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Renfe lo admite, la situación no se gestionó con "sentido común". Un interventor del AVE obligó a una pasajera a bajarse del tren con su hijo y su perro ante la indignación del resto del pasaje. El motivo, según el interventor, que el transportín del animal no cumplía con las medidas reglamentarias.

Ocurrió en el AVE Barcelona-Málaga de las 15:50 horas de este martes y fue un pasajero indignado quién denunció lo ocurrido a través de un hilo de Twitter.

Todo comenzó, según explicó Miguel Galiano en redes sociales, cuando la mujer solicitó la ayuda del interventor. El transportín de su perro (un 'bull terrier') entraba un poco justo debajo de una mesa de cuatro sillones y le pidió si lo podía colocar en un sitio mejor.

El animal, que viajaba con bozal, no estaba molestando al pasaje y su dueña sólo quería acomodarlo. Sin embargo, el interventor del AVE le recriminó que el transportín no cumplía con las medidas y le dijo que debía bajarse del tren en la siguiente estación.

Fuentes de Renfe explican a laSexta que la cadena de errores comenzó cuando a la mujer se le permitió acceder al tren con un perro de más de 10 kilos de peso, algo en contra de la normativa. "Se le debió decir que no, pero una vez que la mujer accedió al tren el interventor no supo gestionar el error debidamente", admiten desde Comunicación de Renfe.

La pasajera, entre lágrimas, le explicó al interventor que tenía que coger un vuelo a Panamá y que si se bajaba del tren lo perdería. Pero el trabajador de Renfe, a pesar de que el resto de pasajeros le pidió que lo dejara correr, no cedió y le pidió que abandonara el AVE.

La empresa reconoce que el trabajador debió "aplicar el sentido común" ante una situación que provocó que 350 viajeros resultaran afectados y costó a Renfe unos 20.000 euros en indemnizaciones a los pasajeros por la demora.

El tren estuvo parado en Lleida una hora mientras personal de seguridad de Renfe y la propia Policía subían al convoy para mediar en la situación. Finalmente la pasajera tuvo que bajarse del tren.

Renfe asegura a laSexta que, tras presentar el interventor el informe de lo ocurrido, "se ha abierto un expediente informativo" (que no sancionador) para esclarecer los hechos y que no vuelvan a ocurrir. Además, la empresa ha reactivado los cursos en materia de atención al cliente para todos los interventores del AVE, incluido este trabajador.

Desde Renfe desconocen si la pasajera, cuyo destino final era Antequera, pudo finalmente coger su vuelo o por si lo contrario lo perdió.

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