Incumplimiento grave de la normativa
Investigado por dejar morir a unas 30 ovejas sin comida ni agua en San Roque (Cádiz)
El contexto Los hechos tuvieron lugar el pasado mes de febrero, cuando los funcionarios realizaron una inspección en una explotación de ganado ovino ubicada en la localidad de San Roque, tras tener conocimiento de la posible existencia de varios animales muertos en su interior.
Resumen IA supervisado
La Guardia Civil está investigando al responsable de una explotación ganadera en San Roque por presunto maltrato animal. En febrero, tras recibir información sobre animales muertos, se realizó una inspección en la finca, donde se encontraron unas treinta ovejas muertas, algunas en descomposición, y varios animales vivos con signos de desnutrición y deshidratación. Las instalaciones carecían de condiciones higiénico-sanitarias adecuadas, con falta de alimento, agua y atención veterinaria. Estos hechos constituyen un grave incumplimiento de la normativa de bienestar animal, lo que podría acarrear penas de prisión y la inhabilitación para trabajar con animales.
* Resumen supervisado por periodistas.
La Guardia Civil investiga al responsable de una explotación ganadera en San Roque como presunto autor de un delito de maltrato animal tras constatar que tenía en una finca una treintena de ovejas muertas, algunas en estado de descomposición, y varios animales con síntomas evidentes de falta de alimento y agua.
Según ha explicado el Instituto Armado en un comunicado de prensa, los hechos tuvieron lugar el pasado mes de febrero, cuando los funcionarios realizaron una inspección en una explotación de ganado ovino ubicada en la localidad de San Roque, tras tener conocimiento de la posible existencia de varios animales muertos en su interior.
Durante la inspección, en colaboración con personal técnico de la Oficina Comarcal Agraria de Algeciras, se localizaron alrededor de una treintena de ovejas muertas, algunas de ellas en avanzado estado de descomposición. Asimismo, se hallaron varios animales aún con vida que presentaban un grave deterioro físico, con evidentes signos de debilidad y severas limitaciones de movilidad.
Los agentes constataron que las instalaciones carecían de las condiciones higiénico-sanitarias mínimas exigibles, observándose una clara falta de suministro de alimento y agua, ausencia de atención veterinaria, así como un estado generalizado de insalubridad y abandono de los animales.
Por todo ello, y al suponer los hechos un incumplimiento grave de la normativa vigente en materia de bienestar animal, se ha procedido a la investigación de una persona como responsable de la explotación ganadera por un supuesto delito de maltrato animal. Este delito puede conllevar penas de prisión de uno a dos años, así como la inhabilitación especial para el ejercicio de profesión, oficio o actividad relacionada con animales por un periodo de dos a cuatro años.
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.