Un museo-taller en la Universidad Politécnica de Madrid
Leonardo Torres Quevedo, el abuelo de la Inteligencia Artificial, que inventó la calculadora y creó el primer transbordador de personas
Los detalles En 1912 fabricó el ajedrecista autómata, considerado el primer juego de ordenador de todos los tiempos. Torres Quevedo también creó la primera calculadora de la historia.
Más de 100.000 personas utilizan cada año el teleférico de las cataratas del Niágara, el más antiguo del mundo el funcionamiento. Se llamó 'Spanish Aerocar' porque su inventor fue el cántabro Leonardo Torres Quevedo.
"Los franceses, en 1930, tenían una idea clara: Leonardo Torres Quevedo debía ser considerado el más grande inventor de su tiempo, el tiempo de Graham Bell, de Nikosla Tesla o de Thomas Alva Edison", cuenta Francisco González Redondo, profesor de Historia de la Ciencia en la Universidad Complutense de Madrid.
El 'Spanish Aerocar' no ha sufrido un solo accidente en 110 años de historia. No fue el primero, porque un década antes, el inventor cántabro había construido el primer transbordador para personas, situado en el Monte Ulía de San Sebastián.
"Y eso va a marcar una revolución en el mundo del transporte por cable e inmediatamente se van a empezar a construir teleféricos en otras partes del mundo", asegura Daniel Cubas, de la Asociación El Valle de los Inventos.
El genio Torres Quevedo también diseñó el primer dirigible seguro de la historia. Uno que no se incendiaba en pleno vuelo, como sucedía a menudo con los zeppelins alemanes. "El éxito es tal que los dirigibles de Torres Quevedo son los que van a bloquear la amenaza en la I Guerra Mundial de los submarinos alemanes. Los alemanes si el arma submarina están perdidos", explica González Redondo.
Inventos que Torres Quevedo ensayaba en el valle cántabro de Iguña, donde hoy se encuentra su museo-taller, donde los más jóvenes descubren que Torres Quevedo fue el padre de artilugios tan comunes hoy como el mando a distancia, o la calculadora. "Creó la primera calculadora de la historia, que no deja de ser el primer ordenador con todos los elementos modernos de un ordenador: teclado, memoria, CPU, impresora", comenta Cubas.
En 1912 fabricó el ajedrecista autómata, considerado el primer juego de ordenador de todos los tiempos. Hoy podemos considerar a Leonardo Torres Quevedo el abuelo de la Inteligencia Artificial. Torres Quevedo revolucionó el mundo en la era mágica de los inventos. Hizo posible lo que parecía imposible.