Tenía diabetes
Muere el joven novillero Nicolás Cubero, de 17 años, de manera repentina
El mundo del toro llora la pérdida de uno de sus jóvenes novilleros, alumno de la escuela taurina de El Juli. Nicolás Cubero tenía sólo 17 años; sus padres lo hallaron muerto la mañana del domingo en su vivienda.
"¡Qué pena tan grande! Con toda una vida por delante y la ilusión que tenías por ser torero": los homenajes en el mundo taurino se suceden, al conocer la muerte de Nicolás Cubero, uno de sus jóvenes talentos, de 17 años. Cubero ha fallecido este domingo, según han publicado numerosos medios del sector, de manera totalmente repentina. Según ha podido saber 'El Mundo', fueron los padres los que encontraron muerto en su cama la mañana del domingo, un día después de la que ha sido su última aparición como novillero, en una jornada de campo celebrada en Caras Blancas de Carpio.
Según este periódico, Cubero sufría diabetes y había tenido algún episodio de epilepsia, aunque la causa de la muerte del joven todavía se desconoce. Nicolás Cubero era alumno de la Escuela de Tauromaquia El Juli de Arganda del Rey (Madrid). "Y así, de repente, sin avisar, tras un día juntos con nuestras familias, teniéndote toda la mañana con mi nueva toalla colgada al hombro, riendo, con nervios, comentando nuestras batallas, comiendo frente a ti y viendo tu cara de torero porque ya comenzaba tu tanda. Fui tu 'mozo de espadas' en tu última tarde, compañero", ha escrito uno de sus compañeros de la escuela, un jovencísimo Alessandro Gómez-Cuenca Manrique, de 12 años, en su perfil de Instagram.
"Hoy ya me has dejado, amigo, pero prometo no olvidarte. Te tendré siempre en la memoria. No queda más remedio que aceptar lo que la vida te tenía preparado, te pido que cuides de todos nosotros. Vuelta alto, Nicolás, te quiero", ha cerrado. Desde el perfil de la ganadería de Caras Blancas de Carpio, donde Cubero había estado la tarde anterior, han querido transmitir todo su apoyo a los familiares y amigos de Nicolás, "que por desgracia nos ha dejado de una manera repentina e injusta". "En su honor, la vaca N24 G5, tentada por él, será llamada 'Cubera', para que su nombre quede grabado en la historia de nuestra ganadería".
Uno de sus profesores, Ángel Gómez Escorial, ha explicado en 'Cultoro' que aún había toreado muy poco, porque estaba "prácticamente al inicio de su carrera", pero que destacaba por su dedicación absoluta y una profunda afición. "Era uno de los chicos más constantes, de los que más ilusión y compromiso tenían". Desde la ONG Joselito El Gallo también se han despedido del joven alumno, recordando que si bien "siempre es triste despedir a una persona", lo es más aún cuando es "alguien tan joven, con una vida entera por delante", razón por la cual "el dolor se vuelve aún más duro". "Su pasión, su entrega y su forma de vivir el toreo dejan una huella que permanecerá en quienes compartieron con él este camino".