Recurrirá la sanción

Multado por ser cívico: Miquel tuvo que pagar casi 1.800 euros al Ayuntamiento de Mataró tras arreglar su calle sin permiso

La otra cara El Ayuntamiento argumenta que no tenía constancia de las quejas y que Miquel modificó la vía pública sin permiso.

A veces la realidad supera la ficción y en Mataró, Barcelona, se dio un caso muy sorprendente: un vecino fue multado por cívico. Harto de pedirle al Ayuntamiento que arreglara su calle, decidió dejar de quejarse y hacerlo él mismo. Una acción que, lejos de ser aplaudida, le costó casi 1.800 euros de multa.

El afectado es Miquel, que cada mañana, al salir de su casa, veía alcorques vacíos, losetas del suelo rotas y bancos destrozados. Avisó por teléfono al Ayuntamiento y pedir a los técnicos que lo arreglaran, pero ante su inacción, decidió arreglarlo él. "Se les decía 'oye, aquí no hay riego automático'. Me decían: 'Pasaré nota'", comenta a laSexta.

Se informó de las especies de árboles y los compró de su bolsillo. Todavía conserva el precio. "Me cabían en el coche para poderlos traer y simplemente los puse", afirma.

Arregló las losetas del suelo rotas y lijó y barnizó los dos bancos de la calle. "Donde había una rotura, puse de forma simétrica diez unidades del azulejo. Los bancos, aparte de vomitados y podridos completamente, se estaban ya rompiendo", explica.

Esta reforma la hizo con su toque, poniendo incluso el nombre de Mataró en el banco. Por detrás, añadió el mensaje "Like Mataró Centre".

Recurrirá la sanción

Un vecino le denunció y el Ayuntamiento le multó con casi 1.800 euros (1.763 euros) por daños en la vía pública. Miquel cuenta que se quedó "a cuadros" y "muy triste" al recibir el requerimiento.

"Soy consciente de que no he hecho una cosa normal. Pero de ahí a decir que es un acto de vandalismo... ¿Yo he destrozado algo? Yo he arreglado algo que había", lamenta. Pagó la multa en 2024, aunque reconoce que sigue sin entender la razón de la sanción.

Desde el consistorio dicen que ellos no tenían constancia de sus quejas y que modificó la vía pública sin permiso. "Realmente es un acto incívico. Al final, ha pintado unos bancos. Nos puede gustar más o nos puede gustar menos, pero ha pintado unos bancos y ha modificado un pavimento", ha argumentado Eli Ruiz, regidora de planificación territorial de Mataró.

La regidora ha asegurado que actos como estos pueden sentar precedentes y ha pedido que "no se tome bajo su criterio cómo se debe modificar el espacio público". Ahora, Miquel ha anunciado que recurrirá para reclamar el dinero.

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