Cada vez más
Obligatorio un consumo mínimo para sentarse a la mesa: "Esto no es una ONG, es un bar"
Los detalles De los 25 euros mínimos para poder ocupar dos mesas en una heladería de Aranjuez, en Madrid; al bar de Jordi, en Vigo, donde desde hace 25 años hay que tomarse al menos "un café" a 1,85 euros para poder pasar el rato en su local.
Resumen IA supervisado
Cada vez más locales imponen un consumo mínimo para ocupar mesas, como una heladería en Aranjuez que exige 25 euros para dos mesas, generando polémica sobre su legalidad. En Vigo, un bar lo aplica desde hace 25 años, pero con un mínimo de 1,85 euros. Los dueños justifican la medida por rentabilidad y sentido común, evitando abusos como que varias personas ocupen mesas sin consumir. Sin embargo, algunos clientes lo ven como un abuso y consideran cambiar de lugar o reclamar. Según la OCU, es legal si se informa claramente al consumidor, dejando la decisión de consumo al cliente.
* Resumen supervisado por periodistas.
Cada vez son más los locales que se suman a esa obligatoriedad del consumo mínimo para sentarse en una mesa de un bar o un restaurante. Los últimos que se han sumado a esta moda en la hostelería, una heladería de Aranjuez, en Madrid. Han fijado en 25 euros el precio mínimo para poder ocupar dos mesas. Una cuestión que ya ha despertado polémica y sobre la que surgen dudas. ¿Es legal? ¿Los clientes tienen que ser avisados antes?
Porque, aunque este jueves hayamos conocido la imposición del consumo obligatorio de esta heladería de Aranjuez, no es, ni mucho menos, el único caso. Por ejemplo, en el bar de Jordi, en Vigo, desde hace 25 años es obligatorio gastar para poder estar pasando el rato en su local. Eso sí, no son 25 euros. "Un agua, un café, una cerveza... el consumo mínimo en terraza es 1,85 euros", cuenta a laSexta.
Se trata, dice, de una cuestión de rentabilidad. "Esto no es una ONG, es un negocio y, como negocio que es, al final hay que facturar", nos explica. Aunque también, asegura, es una medida de sentido común para evitar casos de abuso. Por ejemplo, que hasta siete personas ocupen dos mesas. Encima, en este caso, solo cuatro pidieron algo en el bar. El resto, incluso trajo comida comprada fuera.
"Me parece excesivo lo que hace la gente: estar en una terraza sentado, con un café, tres horas", nos dice una ciudadana. Estas restricciones para muchos son "un abuso total". "Al final, nos van a cobrar hasta por coger la silla".
Tan abusivas, dicen, como para irse del bar. "Yo creo que cambiaría de lugar", opina una chica. "Incluso como para pedir la hoja de reclamaciones", añade otra. Porque consideran que "la persona debería pagar por lo que consume, no por la utilización que se haga del local".
Por ello, nos hemos preguntado sobre la legalidad de la medida de implantar un gasto o una consumición mínima en un bar o restaurante. "Solo hay una condición: que se informe previamente al consumidor antes de que este adquiera el bien, use el servicio o haga las consumiciones"", asegura Enrique García, el portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios OCU.
La cartelería tiene que estar en un lugar visible, además de ser clara y transparente. "Si eso se cumple, el empresario puede organizar su negocio y cobrar lo que estime oportuno", añaden desde la OCU.
La norma está clara, pero la decisión de dónde consumir sigue perteneciendo al cliente.
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