El alquiler, por las nubes
"Pedían entre un 40% o un 50% más": los negocios, una víctima más de la especulación inmobiliaria
Los detalles Los locales están notando también cómo se las gasta el negocio de la vivienda. En el caso de Enya, en Barakaldo, y de Adrián, en Madrid, tuvieron que buscar otro sitio ante la subida de precios. Otros, en cambio, no tienen otra opción que cerrar.
Resumen IA supervisado
La especulación inmobiliaria no solo afecta a viviendas, sino también a negocios, forzando a muchos a cambiar de ubicación o cerrar debido al aumento de los alquileres. Enya, quien abrió una librería en 2019, se enfrentó a un incremento de alquiler entre un 40% y un 50%, haciendo su local de 20 metros cuadrados inasumible. Sus caseros querían vender el local sin negociar, por lo que tuvo que buscar otro lugar con la ayuda de sus clientas. En Madrid, Adrián y su equipo también enfrentaron un aumento del alquiler casi al doble, obligándolos a trasladarse a un barrio más alejado, aunque sus clientes continuaron apoyándolos.
* Resumen supervisado por periodistas.
La especulación inmobiliaria no está suponiendo solo un problema para los viviendas. También lo está siendo para los negocios. Para unos locales que no pueden asumir el alquiler y que, debido al aumento de los precios, se ven obligados a cambiar de ubicación o incluso a cerrar. "Pedían entre un 40% y un 50% más", die Enya.
Ella abrió una librería en 2019 con el fin de cumplir un sueño. No se esperaba, eso sí, que siete años más tarde ese rinconcito de 20 metros cuadrados sería inasumible de pagar.
"Mis caseros buscaban liquidez y yo busco llegar a fin de mes", cuenta sobre su caso. Sobre unos propietarios que lo que querían era vender el local por un precio y un plazo no negociables.
Así que no le quedó más remedio que buscar otro sitio: "Decidí hacer barrio. Clientas mujeres, que son las que tengo, que me ayudasen a buscar algo y que esto no muriera".
La ayudaron con la búsqueda y con la mudanza, pero conseguir un sitio decente no fue cosa fácil: "En Barakaldo andan dándole vueltas a la redacción de una ordenanza municipal para facilitar que los locales se hagan vivienda. Pisar, no sé, 30 inmobiliarias diferentes y que no hubiera nada".
"El doble de lo que pagábamos"
Pero este no es un caso particular de allí. En Madrid, Adrián y su equipo tuvieron que renunciar a su tienda en el centro tras 29 años allí.
"Impusieron una subida de casi el doble de lo que pagábamos. Sabíamos que un fondo había comprado plantas del edificio", cuenta.
No podían permitírselo, así que dejaron el centro y se fueron a un barrio más alejado. Sus clientes, eso sí, no les abandonaron: "Todo el mundo vino a darnos su apoyo".