Clases convertidas en saunas
Profesores y familias claman contra el calor en las aulas y amenazan con denuncias masivas
Los detalles Es una reivindicación de años de profesores y padres. Luchan para conseguir que los centros escolares se acondicionen para combatir las altas temperaturas. Las familias se quejan de la inacción de administraciones que, dicen, no están dispuestas a gastar ni un euro en sus hijos.
Resumen IA supervisado
Las aulas se han convertido en auténticos hornos, con episodios de vómitos, mareos y golpes de calor, ya que pocos colegios están climatizados y los patios carecen de sombra. Profesores y padres exigen que los centros escolares se adapten a las altas temperaturas, criticando la inacción de las administraciones. En un instituto de Barcelona, 30 alumnos soportan temperaturas de hasta 34 grados. La directora del Instituto Montserrat Roig advierte que enviarán una circular para que los alumnos puedan irse a casa si se superan los 27 grados permitidos por ley. Iniciativas de familias y asociaciones buscan soluciones, mientras que la oposición y sindicatos denuncian la situación. En Sevilla, las movilizaciones reclaman medidas urgentes para proteger a docentes y alumnos.
* Resumen supervisado por periodistas.
Las aulas se convierten en auténticos hornos. En los últimos días ha habido más de un episodio de vómitos, mareos y golpes de calor. Y es que apenas hay colegios climatizados y los patios no tienen sombra.
Con este panorama, profesores y padres se unen para conseguir que los centros escolares se acondicionen para afrontar las altas temperaturas. Las familias retratan la inacción de las administraciones, que dicen, no se gastan ni un euro en los niños.
Es el caso de un instituto de Barcelona que ha visitado laSexta. El titular impacta: 30 alumnos a 34 grados dentro de un aula. Es la temperatura que ha llegado a alcanzar.
La directora del Instituto Montserrat Roig, Montserrat Travieso, explica que han tenido muchos alumnos con dolores de cabeza y golpes de calor. Advierte de que enviarán una circular a las familias para que los jóvenes puedan irse a casa cuando se incumpla la ley. "Si la ley dice que 27 grados es el tope...", advierte la docente.
Hoy en Madrid, los termómetros han marcado 31 grados en un aula o 36 en un patio bajo un paraguas. Y hasta 41 grados a las cinco de la tarde.
Desde Aprender sin calor, Jimena Ocampo, reivindica que se adapten climáticamente los edificios "como recoge la LOMLOE". Las familias piden cosas que pueden parecer básicas pero que son esenciales como fuentes, arbolado y sombras en los patios.
Y ante la inacción de las administraciones, las iniciativas de familias y asociaciones para climatizar las aulas se multiplican. Solicitan medidores de temperatura en las aulas "para tener datos reales para presentar denuncias masivas ante Sanidad y ante Laboral", según Ocampo.
Las protestas llegan también desde la oposición y desde los sindicatos, que han denunciado a la Comunidad de Madrid ante inspección de trabajo por aulas a más de 35 grados.
En Sevilla reclaman con movilizaciones en la calle una solución para el calor en las aulas. Los docentes son de los pocos funcionarios que no tienen aire acondicionado, pero además es que tanto ellos como los niños ponen cada día en riesgo su vida.