Crisis migratoria
Ir contra el que ayuda: los bulos sitúan a las ONG en uno de los focos de la hostilidad en Ceuta
Los detalles La prueba de ello es que este martes ha aparecido vandalizada la sede de la Cruz Roja en Ferrol con mensaje xenófobos por su trabajo con los migrantes.
Resumen IA supervisado
Las ONG que trabajan con migrantes están siendo objeto de ataques y acusaciones por parte de sectores radicales. Este discurso, impulsado por bulos, ha resultado en actos vandálicos como el sufrido por la sede de la Cruz Roja en Ferrol. En Ceuta, las ONG son vistas como un foco de hostilidad por su ayuda humanitaria a los migrantes, a quienes los radicales llaman "invasores". Además, han sido acusadas de ser "antiespañolas" y de incitar a la violencia. Formaciones como Vox critican su labor y proponen cortarles el financiamiento público, criminalizando a quienes ayudan a los migrantes.
* Resumen supervisado por periodistas.
Señaladas y acusadas. Las ONG que trabajan con migrantes están en la diana de los sectores más radicales. Un discurso alimentado por bulos que este martes ha dejado como consecuencia la sede de la Cruz Roja en Ferrol vandalizada.
Porque las ONG son uno de los focos de hostilidad en Ceuta. Organizaciones que se dedican a ofrecer ayuda humanitaria a los "invasores", como lo llaman desde los sectores más radicales, y que están en el punto de mira.
Alimentado por bulos, como la distribución de gas pimienta, son el epicentro perfecto para un seísmo de odio, como se ha comprobado con el vandalismo a la sede de la Cruz Roja en Ferrol.
Con acusaciones como decirles que son "antiespañolas" las tildan de ser parte del problema. De hecho, este martes el portavoz del gobierno de Ceuta también las ha criticado.
"También me consta que hay ONG que están teniendo muchas de ellas una actitud, muchas de ellas, una actitud desafiante en redes sociales con algún tipo de actitud, algún tipo de comunicados hacia la población ceutí", ha afirmado Alejandro Ramírez. Incluso ha acusado a una de ellas de publicar un comunicado "incitando incluso ya a situaciones de violencia".
Son el blanco fácil en cualquier crisis. Y formaciones como Vox criminalizan al que ayuda mientras ayudan a quien criminaliza. "Lo que hay que hacer con las ONG es cortar el grifo del dinero público. Lo que hay que decirles a las ONG es que dejen de contribuir a que los invasores sigan entre nosotros", ha afirmado Ignacio Garriga, secretario general de la formación.
"Todas las ONG que participen en lo que creemos que es el tráfico de seres humanos ya saben el futuro que les espera cuando Vox gobierne. Nos da igual que sea del entorno proetarra (bueno, ese quizá un poco peor) como si son de la Iglesia española. Nos da igual, no dejaremos que hagan negocio con el sufrimiento de los seres humanos", añade José Antonio Fúster, portavoz de Vox.
Pero esto no es algo excepcional. También lo pudimos ver hace dos años durante la DANA en Valencia. Porque estos grupos de ultraderecha forman sus propias ONG: Organizaciones No Generosas en la desayuda humanitaria.