día mundial de la tapa

Radiografía de la tapa española: la tortilla, la ensaladilla y las bravas dominan la barra

Los detalles El tapeo forma parte del ADN social de España. Con motivo del 'Día de la Tapa', que se celebra cada 16 de junio desde 2014, los datos confirman la vigencia de esta costumbre: más de la mitad de los españoles disfruta de ella al menos una vez por semana.

Tortilla, ensaladilla y bravas. Por ese orden. Ese es el podio claro de las tapas que mandan en el paladar español, con una sorpresa relativa: las croquetas, omnipresentes en cualquier barra del país, se quedan fuera del top tres.

Lejos de ser una tendencia pasajera, el tapeo forma parte de la identidad social y gastronómica de España. Así lo refleja una encuesta de Hostelería de España, según la cual el 97,7 % de los participantes lo considera "una costumbre social que nos define como país", mientras que el 65,1 % reconoce que disfruta de esta tradición al menos una vez por semana.

Por eso, cada 16 de junio se celebra el 'Día Mundial de la Tapa', una jornada que reivindica uno de los grandes símbolos de la gastronomía española y una de sus formas más reconocibles de vida social.

La iniciativa nació en 2014 de la mano de Saborea España y cuenta con el impulso de Hostelería de España, con el objetivo de promocionar la tapa como seña diferencial de la cocina nacional y como una experiencia gastronómica inseparable de la forma de relacionarse en España.

Entre los aficionados, el pincho de tortilla se mantiene como la reina indiscutible. La combinación clásica de patata y huevo conserva su hegemonía frente a propuestas igual de populares como la ensaladilla rusa y las patatas bravas. Solo después aparecen las croquetas, que ocupan el cuarto puesto en el consumo.

El secretario general de Hostelería de España, Emilio Gallego, resume el ritual con una frase sencilla: "Entre una y tres tapas tomamos cada vez que salimos de tapeo". Una práctica que casi siempre va acompañada de bebida: cerveza, vino tinto, vino blanco o vermut, según el momento y la costumbre.

El peso del tapeo no es solo cultural, también económico. El 63,6% de los negocios de restauración lo considera un elemento clave de su oferta gastronómica, tanto por su tirón como por su rentabilidad.

En el plano social, el fenómeno es aún más contundente. Cerca del 81% de los consumidores se decanta por tapas tradicionales y casi el 98% considera el tapeo una auténtica costumbre social, que va mucho más allá de lo gastronómico.

En este contexto, Saborea España y Hostelería de España han decidido dar un paso más y respaldar la iniciativa impulsada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para lograr que el tapeo sea reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Para ello, ambas entidades pondrán en marcha una campaña de adhesiones con la que buscarán apoyos sociales, institucionales y profesionales que refuercen la candidatura. El objetivo: que una práctica tan cotidiana como compartir tapas en bares y restaurantes sea reconocida internacionalmente como una manifestación cultural propia de España.