Huelga educativa
Ni "secuestro de las calles" ni "huelga electoralista": los motivos de las protesta de la Educación madrileña que Ayuso ignora
Los detalles Segundo día de huelga indefinida de los profesores en la Comunidad de Madrid y Ayuso les acusa de movilizarse por motivos electoralistas. Sigue sin ver la presidenta madrileña que las reclamaciones educativas responden al hartazgo de docentes y familias acumulado durante muchos años.
Resumen IA supervisado
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sostiene que la huelga educativa es política y organizada por la izquierda, aunque se convocó antes de las elecciones. Los docentes protestan por la precariedad del sistema educativo, destacando que Madrid es la comunidad que menos invierte por alumno y ofrece salarios bajos al profesorado. En el segundo día de huelga, miles de docentes se manifestaron frente a la Consejería de Educación exigiendo mejoras salariales, reducción de ratios y horas lectivas. Pese al apoyo social, el Gobierno de Ayuso sigue sin atender las demandas, acusando a los manifestantes de estar politizados.
* Resumen supervisado por periodistas.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sigue empeñada en decir que la huelga educativa es política, electoralista y que la ha organizado la izquierda. Habla de que secuestran las calles con huelgas, para no hacer frente a la realidad del sistema educativo madrileño que lleva años protestando por la precariedad.
Porque esta huelga puede ser política, todas las huelgas lo son, pero no electoralista. Estaba organizada mucho antes de que se convocaran las elecciones. Organizada para protestar por datos reveladores como el de que la Comunidad de Madrid es la que menos gasta por alumno de toda España. O que el salario de su profesorado también es de los más bajos.
Y así se ha llegado al segundo día de huelga indefinida. Miles de docentes quemados (a 40 grados en las aulas también) y con recursos congelados han clamado en una cadena humana frente a la Consejería de Educación. Son maestros y profesores madrileños que sobreviven con unos de los salarios más bajos en España. Pero la consejera de Educación de Ayuso insiste en que las reivindicaciones están "fuera de la realidad".
La calle Alcalá, donde se ubica la sede de la Consejería, se ha visto colapsada de miles de docentes que vestían la camiseta verde "Escuela pública de tod@s, para tod@s". Han hecho tronar silbatos y martilleado cacerolas. "Educación pública", "Educación, arma de construcción masiva" o "con estos ratios no entramos ni en el patio", han sido algunas de las consignas que han coreado exigiendo a la Comunidad de Madrid que negocie las condiciones del cumplimiento de los ratios, un aumento de salario y la reducción de las horas lectivas".
Los miles de manifestantes que ha ocupado la carretera han sido acordonados por decenas de policías que les han impedido aproximarse a la acera frente a la sede de la Consejería, y los docentes se han extendido por calle Alcalá casi llegando hasta la Puerta del Sol: casi 500 metros que se han visto colapsados de docentes.
Las principales reclamaciones de los docentes de la Comunidad de Madrid pasan por más financiación para la enseñanza pública, una reducción de las ratios de alumnos por aula y mejoras en las condiciones laborales del profesorado con un aumento de salario y la reducción de las horas lectivas. También más apoyo a las alumnos con necesidades especiales, más equipos de orientación, mejoras estructurales en los centros, profesorado bilingüe, entre otras reclamaciones.
Una portavoz de Educación Especial Digna, Leticia Fernández, ha asegurado que Madrid está demostrando que "están unidos para defender una educación pública de calidad". "Esta lucha no solo va de las reivindicaciones del profesorado, contamos con el apoyo de las familias, del alumnado y de la sociedad", ha asegurado, por lo que con el "respaldo social", espera que avancen las negociaciones con el Gobierno madrileño.
Por ahora, el Gobierno de Ayuso sigue cerrado en banda, ignorando el sentir de los manifestantes y acusándoles de estar politizados.