Violencia machista

El terror de Paloma, maltratada por su exmarido y atemorizada tras el fin de su condena: "Que alguien proteja a mis hijos"

Ella y sus tres hijos sufrieron ataques y vejaciones durante 12 años, pero el agresor nunca entró en prisión. Ahora, pide ayuda para que lo ocurrido no vuelva a repetirse.

Paloma y sus tres hijos fueron víctimas de malos tratos por parte de su exmarido durante 12 años. El agresor fue condenado, pero nunca entró en prisión, y le prohibieron visitar a los menores durante solo cinco años. Un tiempo que se cumple ahora y que ha llevado a la madre a pedir ayuda.

"Por favor, que alguien proteja a mis hijos", lanza Paloma en conversación con laSexta. En este sentido, según la progenitora, los comportamientos de su exmarido, así como su violencia, no solo la afectaban a ella como pareja, sino también a sus pequeños.

"Es que era una violencia… era un ataque de furia descontrolada. Según él, no tenía culpa, la culpa la teníamos nosotras por haberle provocado hacer eso", denuncia.

Fueron 12 años de palizas y llantos, y algunas de ellas pudo incluso grabarlas: golpes y gritos desgarradores de forma diaria que se pueden escuchar en los archivos que ha compartido Paloma con la cadena. "¡Suelta al niño, que ya está en el aire!", se puede escuchar.

De acuerdo con la madre, estos comportamientos la dejaban "totalmente en shock". "No podía entender lo que estaba pasando", espeta. Unos hechos que le valieron la condena a su exmarido, concejal en Huesca, a 1 años y 9 meses por cuatro delitos de violencia doméstica habitual. En total, 7 años de pena, pero el juzgado no llegó a sumar las penas y nunca llegó a entrar en prisión.

"Lo que te transmite es una sensación de impunidad total", critica Paloma en referencia a cómo se juzgaron los hechos. Armada de valor, la madre escondió el móvil entre su ropa y grabó hasta 18 horas de vejaciones. "Sabía que contase lo que contase, no me iban a creer", relata en referencia a este acto, que fue clave como prueba por los 37 vídeos que pudo mostrar ante la Justicia.

El hijo mayor era la principal víctima del padre, al que llamaba "subnormal" y "sinvergüenza", llegando a agarrarle por el pelo y zarandearle. La Fiscalía pidió suspender las visitas durante 18 años, pero el juzgado los dejó en 5. Ahora está a la espera de un recurso de la Audiencia Provincial de Huesca, por eso pide ayuda e incluso ha iniciado una recogida de firmas para proteger a sus hijos de 16, 14 y 12 años. "Lo único que podemos pedir es que haya protección", concluye.

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