Susto en Girona
Un toro de 900 kilos se cuela en un bar y se pasea entre los clientes sin causar heridos en Ribes de Freser, Girona
Los detalles El toro se marchó tras pasearse durante unos segundos por el interior del bar sin causar daños materiales ni personales. El animal formaba parte de un grupo que estaba llevando un pastor entre un campo y una masía.
Resumen IA supervisado
En Ribes de Freser, Girona, un toro de 900 kilos sorprendió a los clientes de un bar al entrar inesperadamente al establecimiento. Mientras los presentes se asustaron, el camarero mantuvo la calma y logró que el animal saliera del local sin causar daños. El toro, que llegó a pasearse hasta el final del bar, finalmente salió por donde había entrado, sin necesidad de insistencias. El camarero, que no mostró miedo, comentó que el animal era tranquilo. El toro formaba parte de un grupo que rutinariamente transita por la zona, pero esta fue la primera vez que uno decidió entrar a un bar.
* Resumen supervisado por periodistas.
Las personas que se encontraban ayer por la tarde en un bar de Ribes de Freser, Girona, se llevaron un gran susto al ver entrar un toro de 900 kilos en el establecimiento.
El susto fue tremendo para todos, menos para el camarero, que con toda la calma del mundo logró que el animal se fuese tras haberse paseado hasta el final del bar.
"Era enorme, me llegaba por el hombro", recuerda el camarero, que asegura que no tuvo miedo, al contrario que uno de sus clientes, que se levantó corriendo por lo que pudiese ocurrir.
El toro debió sentir que al final no le convencía el sitio, porque se volvió tan campante por donde había venido y salió por la puerta sin insistirle demasiado, casi con un par de indirectas. "Solo con la mirada. Intenté no demostrarle miedo. Era tranquilo, por suerte no ha causado daños", explica el camarero.
No tiró ni una silla, estuvo menos de 20 segundos y se fue ordenadamente. Un gran alivio para el pastor, que había entrado con una vara para recuperar al animal.
Este toro formaba parte de un grupo que estaban llevando entre un campo y una masía, y que suele pasar por aquí delante como rutina en este pueblo, donde están acostumbrados a ver animales de granja todos los días.
Sin embargo, esta es la primera vez que a uno de ellos le da antojo de desayunar.