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Cuartango critica la ovación al papa en el Congreso: "Me sorprendió; fue un ejercicio de hipocresía"
El periodista elogia la "gran altura intelectual" del discurso de León XIV en el Congreso, pero critica la ovación de los diputados. A su juicio, muchos aplaudieron un mensaje que cuestionaba posiciones defendidas tanto por la izquierda como por la derecha.
El periodista Pedro García Cuartango ha analizado en Al Rojo Vivo el discurso pronunciado por el papa León XIV en el Congreso y ha destacado tanto su contenido como la reacción que provocó entre los diputados: "Creo que ha sido un discurso de una gran altura intelectual, basado en los principios del humanismo cristiano".
Sin embargo, Cuartango se ha mostrado muy crítico con la ovación que recibió el Pontífice al término de su intervención: "Me he quedado sorprendido al ver esos siete minutos de aplausos de los diputados. Me ha parecido un ejercicio de hipocresía".
A su juicio, parte del mensaje del papa chocó frontalmente con postulados defendidos por la izquierda:"León XIV se manifestó contra el aborto y la eutanasia, defendió la libertad de elección de centro escolar y abordó otras cuestiones que, en mi opinión, incomodan claramente a la izquierda".
No obstante, también ha subrayado que el Pontífice lanzó mensajes que cuestionan posiciones tradicionalmente asociadas a la derecha: "Al mismo tiempo, propinó un golpe considerable a la derecha con su defensa de la inmigración y de los valores humanitarios que deben regir este fenómeno. También fue muy contundente contra la guerra y reivindicó el multilateralismo".
Por ello, Cuartango considera que el discurso no satisfizo plenamente a ninguno de los grandes bloques políticos: "Aunque habló desde una perspectiva religiosa y no con una intención partidista, creo que lo que dijo no gustó ni a la derecha ni a la izquierda, y probablemente menos aún a Vox".
El periodista ha vinculado esa contradicción con la larga ovación que siguió a la intervención papal: "Por eso me sorprendieron tanto esos aplausos. Creo que reflejan la degradación de nuestra vida institucional y una profunda hipocresía. Resulta incoherente levantarse a aplaudir con entusiasmo un discurso que contiene planteamientos que contradicen muchas de las posiciones que defienden el PSOE o el PP".
Finalmente, ha interpretado la reacción de los diputados como una muestra de cálculo político más que de coincidencia con el contenido del mensaje: "Tengo la sensación de que operó una especie de miedo escénico. Nadie quería desmarcarse y todos acabaron aplaudiendo con entusiasmo, aunque soy consciente de que muchas de las cosas que escucharon les incomodaron profundamente".