Entrevista en Al Rojo Vivo
Daniel González explica el calvario que vive desde que su inmueble cambió de propietario: "Me ponían impedimentos para pagar"
El contexto Daniel ha conseguido parar diez días su desahucio. Él explica que lleva desde 2009 viviendo en ese inmueble y que en todo momento manifestó su intención de pagar el alquiler o ejercer su opción a compra.
Resumen IA supervisado
Daniel González ha expresado su satisfacción por haber logrado detener su desahucio durante diez días, aunque considera que enfrentarse a esta situación es un trago "muy amargo". Residente en el inmueble desde 2009, sus problemas comenzaron tras un cambio de propietario, cuando la empresa dueña entró en concurso de acreedores y el banco y fondos buitres adquirieron la propiedad. A pesar de su disposición a pagar el alquiler o comprar, enfrentó trabas para hacerlo, recurriendo a procedimientos judiciales para obligarles a aceptar el pago. Aunque tiene alternativas habitacionales, aprovechará estos días para explorar opciones legales con su abogada, manteniendo la esperanza.
* Resumen supervisado por periodistas.
Daniel González ha reconocido estar "contento" tras lograr parar diez días su desahucio, aunque ha confesado que es un trago "muy amargo" tener que verse expuesto a esta situación.
Él lleva desde 2009 viviendo en el inmueble del que ahora le quieren echar. En Al Rojo Vivo ha explicado que los problemas comenzaron cuando se produjo un cambio de propietario. "Llegó un momento en el que la empresa que era propietaria entró en concurso de acreedores. Hubo una ejecución hipotecaria y desde el momento en el que pasó a ser propiedad del banco y de unos fondos buitres pusieron impedimentos a que pagase el alquiler", ha indicado.
"Ahí empezó el calvario", ha señalado, indicando que él en todo momento manifestó su propósito de seguir pagando el alquiler o ejercer su derecho a compra. Sin embargo, ha destacado que para poder pagar el alquiler tuvo que recurrir a procedimientos de jurisdicción voluntaria para obligar a la otra parte a cobrarlos.
"No querían hacerlo. La estrategia de esta gente es echarme de una manera o de otra", ha criticado, indicando que él les pedía el número de cuenta y "no había manera" de que se lo facilitasen.
De hecho, ha señalado que tuvo que recurrir a procedimientos judiciales y hubo jueces que les obligaron a hacerlo. "En todo momento he tenido que ir detrás de ellos para poder pagarles", ha asegurado.
Daniel ha reconocido que tiene alternativa habitacional porque puede irse a vivir con sus padres o con su novia. Sin embargo, ha destacado que aprovechará estos díez días que le quedan para hablar con su abogada y ver qué se puede hacer desde el punto de vista judicial. "La esperanza es lo último que se pierde", ha zanjado.