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Elizabeth Duval: "Sumar debería replantearse por qué termina defendiendo al PSOE con más intensidad de la que el propio PSOE se defiende a sí mismo"
La escritora cuestiona el papel de Sumar en el Gobierno y advierte de que la izquierda no puede justificarlo todo en nombre de la estabilidad: reclama mantener un estándar ético alto incluso en contextos de corrupción.
Elizabeth Duval ha reflexionado sobre el papel de los socios del Gobierno ante los escándalos de corrupción que afectan al PSOE y ha lanzado una crítica directa a la estrategia política de Sumar.
"Creo que Sumar debería replantearse seriamente una dinámica política que se está produciendo con demasiada frecuencia: acabar defendiendo al Partido Socialista incluso más de lo que el propio PSOE se defiende a sí mismo", ha afirmado Duval.
La escritora ha defendido que el espacio político de Sumar no debería quedar contaminado por investigaciones o escándalos que no le afectan directamente: "Sumar no tiene ninguna vinculación con los casos de corrupción que están saliendo ni con ninguna de estas tramas. Por eso no tiene sentido que termine quedando manchado o que su reputación política quede asociada a este tipo de cosas".
Duval también ha abordado el debate sobre la estabilidad de la legislatura y el argumento de evitar elecciones anticipadas para impedir la llegada de la derecha al poder. En ese punto, ha reconocido parte de razón en el planteamiento del presidente del Gobierno, aunque introduciendo importantes matices éticos.
"Es cierto que una legislatura necesita estabilidad y que existe un argumento político legítimo para evitar unas elecciones", ha señalado.
Sin embargo, la filósofa ha recurrido a conceptos de filosofía moral para explicar su posición: "Existe una distinción clásica entre la deontología y la teleología. La deontología tiene que ver con el deber moral; la teleología, con los fines y los objetivos. El problema aparece cuando se asume que los fines justifican los medios, que es básicamente lo que implica aquí el presidente".
A juicio de Duval, parte de la izquierda corre el riesgo de caer en esa lógica al priorizar exclusivamente la continuidad del Gobierno frente a cualquier otra consideración ética. "La izquierda siempre ha defendido una dimensión moral ligada no solo a las políticas públicas, sino también a la forma en la que se ejerce el poder", ha explicado. "Y eso implica poder defender las conquistas de estos años sin sentir vergüenza ni verse obligada a justificar comportamientos corruptos o moralmente reprochables".