tragedia ferroviaria
Iñaki Pulpillo, víctima del tren Iryo: "Lo físico se cura con el tiempo, pero lo demás, la cabeza, tarda más y algunas personas no lo van a superar nunca"
El afectado relata las secuelas físicas y psicológicas que arrastra tras el accidente, cuestiona el deterioro de la seguridad ferroviaria y reclama que no se olvide a las víctimas ni se deje de investigar qué falló.
Iñaki Pulpillo, víctima del accidente del tren Iryo, ha compartido en Al Rojo Vivo cómo evoluciona tras la tragedia ferroviara de Toledo y cuáles son las secuelas físicas y emocionales que todavía arrastra. Aunque reconoce que las lesiones van mejorando, advierte de que el proceso psicológico es mucho más largo y que algunas heridas pueden no llegar a cerrarse nunca. "Magullado, pero mejorando. Lo físico, con el tiempo, lo cura. El resto, la cabeza, eso tarda más en curar y algunas personas no lo van a llegar a curar nunca".
En cuanto a su estado emocional, Pulpillo explica que ya ha comenzado a recibir atención psicológica y que, por el momento, se encuentra bien, aunque todavía es pronto para saber cómo evolucionará: "El viernes a las 10:00 ya tenía cita con la psicóloga y estuve con ella. Me encuentro bien. Es pronto para saber si seguiré bien o si en algún momento puedo caer, pero, en principio, me encuentro bien y fuerte. Ella me ha dicho que seguiremos hablando y viendo cómo evoluciona".
El afectado también ha reflexionado sobre la dificultad de gestionar la indignación después de una tragedia de estas características y la importancia de mantener la calma a la hora de reclamar responsabilidades. Pulpillo reconoce que, aunque el dolor y la rabia pueden llevar a reaccionar de otra manera, prefiere expresarse desde la serenidad: "Por saber si con el corazón diría barbaridades. Si hablas con la cabeza y eres una persona sosegada y hablas con tranquilidad, creo que se consiguen más cosas. Se cazan más moscas con miel que con hiel".
Sobre el debate político que se ha abierto tras el accidente ferroviario, el segundo de estas características en lo que va de año y que eleva a 115 el número de víctimas mortales, Pulpillo se muestra distante de las disputas entre partidos. Considera que cada formación está defendiendo sus propios intereses y reclama que no se deje de lado a quienes han sufrido directamente las consecuencias de la tragedia: "Bueno, el debate, pues cada uno tira por su lado: unos por conseguir más votos, otros por mantener lo que tienen y defender lo que tienen y salvar su cabeza. Entonces, no entro en ese debate político. Creo que no es importante para mí el debate político. Ahora, lo más importante es que no se olviden de lo que hemos sufrido y lo que seguiremos sufriendo durante tiempo. Las personas que estábamos ahí y que no nos tienen que olvidar".
En este sentido, el afectado recuerda que la atención sobre las víctimas de Adamuz también fue perdiendo protagonismo y cuestiona qué beneficios reales pueden tener para los afectados los cambios políticos o una eventual dimisión del ministro Óscar Puente: "El debate político... algunos vienen, otros se van, pero no sé en qué nos va a beneficiar los cambios. No tengo ni idea". Y añade: "A mí me va a seguir doliendo igual que esté en el Gobierno o que dimita. Sí que pienso que simplemente hay que hacer lo que tú pides que hagan cuando estás en la oposición o lo que ocurre cuando los partidos de la oposición tienen un problema. Simplemente hacer lo que tú pides que hagan. No pido más".
Más allá de las responsabilidades políticas, Pulpillo pone el foco en la necesidad de esclarecer qué falló para que se produjera el accidente y evitar que vuelva a repetirse. Como usuario habitual de la alta velocidad desde sus comienzos, considera que la confianza que durante años tuvieron los viajeros en el AVE se ha deteriorado profundamente. "Soy usuario del AVE desde el año 92, desde que empezó el AVE. Antes nos preocupábamos de que llegara cinco minutos tarde. En los últimos dos años aceptábamos una hora de retraso como algo normal. Ya no nos enfadábamos. ¿Pero por qué? Porque pensábamos que íbamos seguros en el AVE. Ya nos hemos dado cuenta de que no. Esto ha demostrado que la seguridad del AVE se ha perdido totalmente".
El afectado asegura que el accidente ha provocado miedo entre los viajeros y cuestiona que los sistemas ferroviarios no hayan evolucionado al ritmo necesario. En su opinión, es imprescindible actualizar los trenes y sus mecanismos de seguridad: "La gente tiene miedo y pánico a montar en el AVE porque se ha dado cuenta de que no es seguro. La seguridad que habíamos disfrutado y habíamos vivido durante años no está". Pulpillo también critica que se siga utilizando tecnología que considera obsoleta y reclama mejoras acordes con los avances actuales: "Siguen los mismos vagones, los mismos... Todo es el mismo tren del año 92, con los mismos modelos de seguridad del año 92. Creo que tenía que haber habido actualizaciones, mejoras".
Para explicar la importancia de adaptar los sistemas, recurre a una comparación tecnológica: "Es lógico que esto hay que ir adaptándolo. Seguimos pagando todos los días. Cada vez que viajamos en el tren seguimos pagando por unos servicios y creo que esos servicios no están a la altura de lo que nos cobran y de lo que hemos pagado durante todos estos años".
Por último, Pulpillo ha revelado que, desde el accidente, no ha recibido ningún contacto institucional y que quienes sí se han interesado por su situación han sido los medios de comunicación: "Nadie. Los únicos que habéis contactado conmigo habéis sido los periodistas".