tras los informes del cni
Juanma Lamet: "Que alguien, de una maldita vez, haga autocrítica y asuma responsabilidades, sea del Ejército o del Gobierno"
El periodista de 'El Mundo' desvela nuevas alertas previas al asalto de Ceuta y cuestiona por qué la información de inteligencia no llegó a tiempo a la cúpula de Defensa ni al Gobierno.
En Al Rojo Vivo, Juanma Lamet, autor de la información publicada en 'El Mundo' sobre el documento que revela una alerta previa a la entrada masiva de migrantes en Ceuta y que, según explica, no figura íntegramente en el dosier desclasificado por Moncloa. El contenido del documento apunta directamente al conocimiento que tenían las autoridades marroquíes de la posibilidad de un asalto masivo a la frontera.
Lamet considera que la información resulta especialmente comprometida tanto para Marruecos como para España:"Yo creo que este documento, que hemos revelado en exclusiva por su interés público, habla muy mal de Marruecos y habla muy mal de España".
Según el periodista, el documento certifica que la Marina Real marroquí, las Fuerzas Armadas Reales y los agentes fronterizos tenían conocimiento de que podía producirse un asalto masivo, tanto a nado como a través de la valla de Ceuta. Aunque no conocían la magnitud que finalmente alcanzaría, la información era, a su juicio, suficientemente relevante como para haber reforzado la protección de la frontera.
Pero Lamet también apunta directamente a las responsabilidades españolas. Asegura que el Regimiento de Guerra Electrónica habría interceptado conversaciones durante los días 27, 28 y 29 de julio, lo que plantea dudas sobre por qué las alertas no se elevaron antes dentro de la cadena de mando.
"No puede ser que el Regimiento de Guerra Electrónica intercepte una conversación los días 27, 28 y 29 y no se eleven las alertas, si es que nos están contando toda la verdad desde el Gobierno, que dice que no recibe la información hasta el día 30 por la mañana", señala.
El periodista explica además que, de los cinco puntos contenidos en el documento, únicamente se ha desclasificado la carátula correspondiente al quinto punto, que fue remitido el día 30 por la mañana al JEMAD y al Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas.
Los otros cuatro puntos, que 'El Mundo' ha podido conocer, resultarían especialmente reveladores. Aunque el medio ha protegido las conversaciones en bruto, Lamet sostiene que su contenido es suficientemente claro como para plantear interrogantes tanto a Marruecos como a España.
"Algo está fallando muy claramente en el sistema de elevación de alertas", afirma. "Si esto no se conoció por parte de Moncloa y de Defensa el mismo día 27, hay que preguntarse qué ocurrió con esa información".
¿Por qué tardó tanto en llegar la alerta a Defensa?
La cuestión central, según Lamet, es determinar por qué una información obtenida por la inteligencia militar tardó tanto en llegar a los niveles superiores de la cadena de mando.
"Si la acusación que hacen desde el Gobierno y desde Moncloa es verdad, es decir, que no se les avisó a tiempo y que se les avisó cuando ya era tarde, ¿por qué no han cesado a los responsables del Ejército de Tierra? ¿Por qué no se ha hecho?".
Y plantea una segunda posibilidad: si las informaciones procedentes de la inteligencia militar apuntan a que el asunto ya se conocía en Defensa los días 28 o 29, ¿por qué no se elevó la alerta a la ministra?
"¿Por qué no se eleva por parte del Estado Mayor de la Defensa a la ministra o desde el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas?", se pregunta.
Para Lamet, existe un «agujero negro informativo» que obliga a revisar los protocolos de comunicación y elevación de alertas dentro de las Fuerzas Armadas.
"Esto nos tiene que llevar, por supuesto, a cambiar los protocolos de elevación de alerta en las Fuerzas Armadas. Y, segundo, que alguien, de una maldita vez, haga autocrítica y asuma responsabilidades, sea del Ejército, sea del Gobierno o, mejor aún, de los dos"
Marruecos también conocía la amenaza
Lamet considera evidente que los servicios de inteligencia marroquíes disponían de información previa sobre lo que podía ocurrir.
"Sin duda alguna. Y no solo tenían la información que habían captado las Fuerzas Armadas del Rey. También el CNI les envía el día 29 por la tarde un documento con toda la alerta sobre el asalto masivo del día siguiente".
Este dato abre, a juicio del periodista, dos grandes interrogantes.
El primero: por qué los servicios de inteligencia exterior e interior de Marruecos, que conocían la amenaza el día 29, no adoptaron medidas suficientes para reforzar la frontera.
"¿Por qué, conociendo esto el día 29, no hacen absolutamente nada para blindar la frontera?", plantea.
La segunda cuestión afecta directamente a España: "¿Por qué el CNI le manda este informe a Marruecos y no se lo manda a nadie del Gobierno de España? Porque no nos lo han desclasificado. Y si lo hubieran mandado, digo yo que lo habrían desclasificado, ¿no?".
Lamet considera que todavía quedan demasiadas incógnitas por resolver y que estas circunstancias pueden terminar erosionando la imagen de los servicios de inteligencia españoles.
No obstante, defiende la actuación de los agentes del CNI: "Yo creo que nuestros agentes hicieron su trabajo, pero que aquí ha fallado la elevación de la alerta y la asunción de responsabilidades en la gestión de la frontera".
La conclusión de Lamet es especialmente crítica con la estrategia española de control de la frontera y con la dependencia de la actuación de las autoridades marroquíes.
"No podemos subcontratar la frontera a Marruecos porque no puede hacer esto", sostiene.
El periodista pone como ejemplo el contraste entre lo ocurrido el 30 de julio y el 15 de agosto: "Marruecos el 30 de julio decide no hacer nada en la frontera y entran 70.000. El 15 de agosto blinda la frontera y entran cero".
Para Lamet, esta diferencia demuestra hasta qué punto la gestión de la frontera española no puede quedar supeditada exclusivamente a las decisiones de Marruecos.