tras el pedido de feijoo
López Acuña (epidemiólogo) no ve "ningún elemento objetivo" para declarar el confinamiento en Ceuta: "El planteamiento es un absoluto alarmismo"
López Acuña descarta un riesgo sanitario para confinar Ceuta, pero pone el foco en las condiciones de higiene y la falta de agua potable y saneamiento entre los migrantes.
En Al Rojo Vivo, el epidemiólogo Daniel López Acuña, exasesor de la Organización Mundial de la Salud (OMS), analiza si existe algún elemento objetivo de suficiente peso que justifique declarar un confinamiento en la ciudad autónoma de Ceuta, tal y como ha solicitado Alberto Núñez Feijóo al Gobierno ante la llegada de migrantes y el supuesto "riesgo sanitario".
López Acuña es tajante al respecto y considera que no existe ninguna circunstancia sanitaria que avale una medida de este tipo: "No hay ningún elemento de tipo objetivo. El planteamiento que se hace es un absoluto alarmismo y una exageración". Recuerda que una medida así estuvo justificada durante la pandemia de COVID-19 por tratarse de una enfermedad con una transmisión intensa por vía aérea, pero sostiene que la situación actual es completamente distinta: "No hay en estos momentos ningún riesgo epidémico. No es cólera, no es ébola, no es COVID. No hay transmisión aérea ni por agua. Por tanto, no existe ningún riesgo de diseminación de ninguna enfermedad".
El epidemiólogo diferencia, eso sí, entre un supuesto riesgo epidémico y las necesidades sanitarias y humanitarias de las personas que han llegado a Ceuta. Considera prioritario garantizar atención a quienes se encuentran en condiciones de especial vulnerabilidad, especialmente aquellos que carecen de techo, agua potable o una alimentación adecuada. En este contexto, califica el planteamiento de un confinamiento como "un absoluto despropósito".
También se ha planteado la posibilidad de vacunar a la población migrante, algo que podría interpretarse como una respuesta ante un posible riesgo epidemiológico. Sin embargo, López Acuña explica que se trata de un procedimiento sanitario habitual: "En todo ingreso de un flujo de migrantes se practican vacunaciones para asegurar que la población tenga un nivel de cobertura de vacunación semejante a la del sitio al que está ingresando o en el que está en estos momentos transitoriamente". Añade que se trata de una medida estándar para garantizar una cobertura adecuada frente a enfermedades como el sarampión, la difteria, la tosferina o el tétanos: "Eso no es un procedimiento que esté ligado a una epidemia o a un riesgo epidémico".
En cuanto a las enfermedades que se han mencionado en relación con la situación en Ceuta —sarna, tuberculosis y gastroenteritis—, el epidemiólogo descarta igualmente que ninguna de ellas justifique un confinamiento. Sobre la sarna, explica: "Es una enfermedad que está presente en las residencias geriátricas, en las escuelas, en cualquier campamento en donde la gente esté confinada. Tiene que ver con una mala higiene y con un contacto estrecho de persona a persona. Esto no supone una epidemia de ninguna manera".
Respecto a la tuberculosis, López Acuña recuerda que "es una enfermedad crónica que no se transmite de manera aguda, que requiere una exposición detenida y requiere una susceptibilidad de la persona". En estos casos, explica, el manejo estándar consiste en realizar pruebas para detectar a las personas infectadas y proporcionarles tratamiento, por lo que no considera que exista un riesgo para la población de Ceuta.
Por último, sobre los casos de gastroenteritis, señala que "tienen que ver con malas condiciones higiénicas, con el hecho de que no tengan agua potable y saneamiento". En su opinión, este tipo de problemas puede aparecer en cualquier campamento donde no existan unas condiciones adecuadas de higiene.
Por todo ello, López Acuña considera que la prioridad no debe ser establecer medidas de confinamiento, sino garantizar unas condiciones adecuadas de atención sanitaria, higiene, agua y alimentación para las personas que se encuentran en Ceuta.