ACUDIERON TAMBIÉN LA MUJER DE BÁRCENAS Y JAVIER ARENAS

El encuentro de Rajoy y Bárcenas en Génova

Luis Bárcenas asegura que mostró unos papeles a Mariano Rajoy y Javier Arenas, en presencia de su mujer Rosalía Iglesias, que demostraban unas comisiones ilegales de 200.000 euros del PP de Castilla-La Mancha.

Desde que estalla el escándalo y se publican los 'papeles de Bárcenas', el extesorero destaca un encuentro de varias horas con Mariano Rajoy, en su despacho de Génova. Asisten también su mujer y Javier Arenas como amigo y vicesecretario del partido.

Así sería la distribución en la reunión: Rosalía Iglesias y el presidente sentados hombro con hombro, frente a una mesa baja y con la espalda pegada a la pared. Enfrente, Arenas y Bárcenas. La tensión llega cuando el extesorero acusa a la secretaria general María Dolores de Cospedal de estar detrás de las informaciones que se están publicando contra él.

"!Me están machacando! O le paras los pies a esta tía o te quedas sin secretaria general (...) La única irregularidad que yo he cometido en estos años, en esta casa, ha sido por esta señora". Aprovecha entonces para mostrarles unos documentos que acreditan el cobro de una comisión de 200.000 euros encargada por el Partido Popular de Cospedal de Castilla-La Mancha a cambio de una adjudicación a una empresa en Toledo.

Según el Ayuntamiento de la ciudad, se refiere al contrato de limpieza obtenido por la empresa Sufi, de Sacyr, con una vigencia de diez años y todavía en vigor. La bomba soltada por Bárcenas hace que Rajoy se eche literalmente las manos a la cabeza. "!Por Dios, Luis, cómo puedes tener esos papeles! Templanza, Luis, templanza. Eres víctima de una persecución política. Esto no va contra ti, va contra mí".

Asegura Bárcenas que Rajoy cambia el tono y habla también con su mujer. "Rosa, no os vamos a abandonar". Arenas se úne también a esa solidaridad cogiéndole el brazo a Rosalia Iglesias. Y no termina ahí la reunión. Aprovecharon también para pactar la estrategia a seguir: Bárcenas dejaba formalmente el puesto, pero seguía cobrando y mantenía el coche y demás beneficios.