crisis migratoria en ceuta
Núñez Villaverde ve que "había ganas de castigar a España": "No encuentra el apoyo de la UE en algo que debería afectar a los 27"
El analista cuestiona la gestión de la crisis de Ceuta y advierte de que España "no encuentra el apoyo de la UE", mientras Marruecos "desaparece aparentemente de la diana".
Jesús Núñez Villaverde ha analizado en Al Rojo Vivo la situación que atraviesa Ceuta y ha puesto el foco, en primer lugar, en su condición de frontera terrestre de España y, por tanto, también de la Unión Europea con África. A su juicio, la respuesta europea a la crisis evidencia una "insolidaridad con España" y una "inoperancia absoluta". El experto considera que "había ganas de castigar a España", en un contexto marcado por la posición del Gobierno de Pedro Sánchez sobre Gaza y su rechazo a elevar el gasto en defensa al 5% del PIB. A ello suma los intereses de política interna de otros países europeos y concluye que España "no encuentra el apoyo de la Unión Europea en un asunto que debería afectar a los 27".
Núñez Villaverde también ha cuestionado las declaraciones de Pedro Sánchez, que desvinculó a Marruecos de lo ocurrido en Ceuta y apuntó a las mafias, los bulos y posibles redes vinculadas a Rusia. El experto recuerda que una de las características de la guerra híbrida es precisamente "la inmensa dificultad" para identificar el origen de un ataque y advierte de que atribuir lo sucedido a redes asociadas a Rusia, Israel o la ultraderecha internacional "realmente es no decir nada". En su opinión, mientras se apunta a posibles actores externos, "Marruecos desaparece aparentemente de la diana". Núñez Villaverde considera que Rabat es "el principal responsable" de lo ocurrido, tanto por su "pasividad, como mínimo, y complicidad en realidad" antes de la crisis como por sus actuaciones posteriores, y critica que España no haya exigido explicaciones a la embajadora marroquí.
Preguntado por Ferreras sobre cómo encaja esta situación con el giro de Sánchez sobre el Sáhara y la estrecha relación que el Gobierno mantiene con Marruecos, Núñez Villaverde sostiene que el modelo de relaciones construido durante los últimos años "no ha servido para garantizar su buen comportamiento". El experto considera que ni el cambio de posición sobre el Sáhara Occidental ni el respaldo a la candidatura de Marruecos para el Mundial de 2030 han impedido que Rabat avance en sus objetivos sobre Ceuta y Melilla. A su juicio, Marruecos percibe que "el viento corre a su favor" y está tratando de generar una realidad en la que las ciudades autónomas parezcan "insostenibles", hasta que España considere que mantenerlas bajo su soberanía tiene un coste mayor que los beneficios. Por ello, reclama utilizar "las palancas que tenemos tanto en España como en el conjunto de la Unión Europea" para que Marruecos afronte las consecuencias cuando "se salta las líneas rojas".