entrevista en al rojo vivo
Virginia Zapater, una vecina atrapada en Oliva: "Llevamos seis horas en el tejado con mi madre y ya no siento nada"
Virginia Zapater lleva horas atrapada en el tejado de su casa en Oliva junto a su madre, mientras su padre permanece dentro, rodeado por el agua. Ha llamado siete veces al 112: "Dicen que están saturados".
Las horas pasan y el agua sigue rodeando su casa. Virginia Zapater permanece en el tejado de su vivienda en Oliva (Valencia) junto a su madre, a la espera de que los equipos de emergencia puedan llegar hasta ellas. Abajo, en el interior de la casa, su padre, con movilidad reducida, permanece sobre un mueble para mantenerse a salvo de la inundación, acompañado de los animales de la familia. "Seguimos igual, esperando a que vengan a rescatarnos", ha relatado en directo en Al Rojo Vivo, donde ha explicado la angustiosa situación que atraviesan tras las inundaciones provocadas por la DANA Adam.
Virginia y su madre han improvisado un refugio en el tejado con un plástico y algunas mantas para protegerse mientras esperan la llegada de los equipos de rescate. "Estoy en la parte que sería el tejado de la casa. Estoy con mi madre. Mi padre está abajo, dentro de casa, porque por sus condiciones no podía salir y era mejor que estuviese encima de un mueble. Y aquí estamos esperando", ha contado.
El agua comenzó a entrar en la vivienda sobre las cinco de la mañana, aunque la inundación de los terrenos próximos había empezado horas antes. La vecina de Oliva reconoce que llevaban días recibiendo avisos sobre la gravedad del episodio y las lluvias previstas. "Esta vez, a diferencia de lo que ocurrió con la DANA anterior, es verdad que estábamos muy avisados. Había muchas alertas de Protección Civil", ha explicado.
Sin embargo, la previsión no ha evitado que la familia quedara atrapada. Virginia ha señalado la dificultad de vivir en una zona inundable y tener que afrontar episodios como este sin una alternativa habitacional. "Vivimos en zonas inundables y no podemos dejar nuestras casas e irnos a vivir debajo de un puente. El riesgo que corremos es que, si ocurre esto, no podamos salir de casa", ha lamentado.
Desde que comenzó la inundación, la familia espera una evacuación que no termina de llegar. Virginia ha llamado en siete u ocho ocasiones al teléfono de emergencias 112, pero la respuesta que ha recibido es que los servicios están desbordados por la cantidad de avisos. "Me dicen que están saturados, que están intentando llegar y que, al final, somos muchos pueblos y mucha gente. Por prioridades nos irán sacando", ha explicado.
La espera empieza a pasar factura. A la incertidumbre por el rescate se suma el frío de permanecer durante horas a la intemperie, en un tejado y sin apenas medios para resguardarse. "Yo ya no siento nada. Hace un momento estaba tiritando. Ahora vuelvo a estar normal. Llevamos aquí cinco o seis horas", ha contado Virginia, que sigue refugiada junto a su madre mientras aguarda ayuda.
La mayor preocupación de la familia es el padre, que permanece en el interior de la vivienda junto a los animales. Su movilidad reducida ha complicado cualquier intento de ponerlo a salvo en el tejado. "Movilizarlo a él y a los perretes era mucho más complicado. Hay un metro y medio de agua y es una persona que no tiene la movilidad que tengo yo. Tendría que salir por una ventana, bajar y esquivar macetas", ha relatado.
Virginia sí ha conseguido subir a su madre hasta el tejado, aunque con dificultades. "He podido ir arrastrándola como podía y he conseguido subirla, pero con mi padre era mucho más difícil. Era mejor que se quedara en una zona donde pudiera estar encima de un mueble y esperando", ha explicado. Una decisión tomada ante la imposibilidad de trasladarlo en las mismas condiciones que al resto de la familia.
Los servicios de emergencia les han trasladado que el rescate podría realizarse mediante un helicóptero o una embarcación. Sin embargo, Virginia considera que la segunda opción sería la más adecuada para su padre, dadas sus circunstancias. "Mi padre en helicóptero no podría subir porque, por la presión, tendrían que administrarle heparina. Así que imagino que será en una embarcación", ha señalado.