Anatomía de...

Pilar Eyre, de las teorías sobre la muerte de Alfonso de Borbón: "Querían manchar a Juan Carlos diciendo que se había cargado a su primo"

Lázaro Álvarez, más conocido como 'Lalo', fue uno de los paparazzi que cubrió la muerte de Alfonso de Borbón, primo del rey emérito, en Beaver Creek en 1989. "Había duda de si había sido un accidente o un asesinato", recuerda en Anatomía de...

Lázaro 'Lalo' Álvarez recibió la noticia de la muerte del duque de Cádiz y preparó rápidamente su equipo para viajar hasta Beaver Creek (Colorado), el lugar donde se había producido el accidente que acabó en 1989 con la vida de Alfonso de Borbón, primo hermano del rey Juan Carlos I. Así lo rememora el paparazzi en este reportaje de Anatomía de... dedicado a analizar la figura de quien pudo haber sido rey pero nunca llegó al trono.

Aunque intentó llegar lo antes posible, sus compañeros y él tardaron un par de días en aterrizar. "Lo suficiente como para cruzarnos con el cadáver", comenta. Cuando Matías Prats, quien estaba cubriendo allí un evento deportivo, se desplazó hasta la pista de esquí, ya era de noche. "Veo que las máquinas están trabajando y que no queda prácticamente rastro de que allí hubiera fallecido alguien, salvo algo de nieve que, recuerdo perfectamente, estaba algo manchada de sangre", rememora hoy el periodista en el programa de laSexta.

"Lo demás estaba ya alisado completamente y el cable con la palabra 'Finish' ya estaba colocado a la altura correspondiente", recuerda. Enseguida llegó el ayudante del sheriff y no les permitió grabar más en el lugar de los hechos.

Anatomía de... recupera de la hemeroteca una pieza de un informativo de la época que contaba lo sucedido: "Los resultados preliminares de la autopsia practicada en Colorado indican que Alfonso de Borbón falleció instantáneamente como consecuencia de una fractura en la base del cráneo y las heridas sufridas en el cuello por un cable de acero. El avión de la fuerza aérea española trasladó el cadáver a España".

Y aquello fue lo que más le extrañó a Lalo, la celeridad con la que repatriaron el cuerpo. "Hubo mucha agilidad", recuerda, para después señalar que normalmente, los preparativos judiciales y legales en este tipo de circunstancias suelen ser mucho más parsimoniosos. "Tiene que venir el juez, levantar el cadáver y llevarlo y subirlo y bajarlo y la autopsia y otra... lo que es un proceso normal cuando hay un accidente. No es 'pim pam' y ya está. No habían pasado 24 horas y ya estaba camino de España", destaca.

"Ese fue uno de los motivos que hizo dudar a algunas personas que no se creían que había sido un accidente, que pensaban que se lo habían cargado", señala.

Efectivamente, la repatriación se hizo en un tiempo récord, algo que tuvo que ver con que fuera el primo del rey, confirma Matías Prats. "Encontrar la muerte en una pista de esquí es extrañísimo a no ser que sea en un accidente de un corredor profesional porque hay descensos muy peligrosos. ¿Pero un visitante, un turista que pierda la vida en esas circunstancias? Rarísimo... y de esa forma, de la manera en la que nos habían contado que había muerto. ¿Un Borbón degollado? ¿Cómo había ocurrido aquello?", se pregunta el periodista.

"Había dudas de si había sido un accidente o había sido un asesinato", admite Lalo Álvarez. "Es más: su madre estuvo sopesando por qué, cómo y de qué manera", añade. "Lo que llama la atención es que si está allí un cable que es un peligro lo que se suele hacer es evitar que alguien pueda llegar a esa situación y en esa pista no había nada", insiste Prats, quien llegó a sostener el cable de acero que sesgó la vida de Alfonso de Borbón entre sus manos pocas horas después del accidente, tal y como demuestran las imágenes que Anatomía de... rescata del archivo.

Pilar Eyre no da credibilidad a esta teoría conspiranoica. "Había ganas de manchar a Juan Carlos diciendo que se había cargado a su primo y que lo había guillotinado como hacían con los reyes franceses. Era una tontería. Había todo tipo de cosas en aquella época para difamar a Juan Carlos, sobre todo si venía de la parte de Alfonso, pero nadie serio se lo creyó ni defendió esta tesis", aclara.

En un primer momento, en la radio local se habló de atentado. También entonces la Policía lo calificó de homicidio. El informe de la autopsia y los cientos de fotografías que se tomaron nunca vieron la luz. Y un detalle más: el empleado que manipulaba el cable, desapareció del mapa. Todo esto ayudó a alimentar todo tipo de teorías conspiranoicas. Pero por mucho que algunos quisieran ver un atentado, pronto tuvieron que abandonar la idea. La muerte de Alfonso de Borbón fue un trágico accidente. Todo acabó con una demanda por negligencia a la estación de esquí que pagó 100 millones de pesetas a su único hijo con vida: Luis Alfonso de Borbón.

*Anatomía de... el rey sin trono, ya disponible en atresplayer.com

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido