Ping pong
Ada Colau, sobre el actual ministerio de Vivienda: "Es 'fake', no tiene competencias reales"
Ada Colau reparte críticas y respuestas contundentes en Cara al Show, donde Marc Giró la reta a jugar al ping pong. La exalcadesa de Barcelona cuestiona el papel del Ministerio de Vivienda y reclama medidas contra los fondos buitre, entre otros asuntos.
Ada Colau se atreve con el reto que le plantea Marc Giró en Cara al Show y juega a un particular ping pong, en el que, además de devolver pelotas también lanza respuestas de todo tipo a las preguntas planteadas por el presentador.
Giró plantea a Colau distintas cuestiones sobre política y sobre algunos de sus protagonistas, a las que la exdirigente de Barcelona responde con contundencia. Entre sus dardos, uno dirigido al departamento encargado de las políticas de vivienda: "Actualmente eliminaría el ministerio de Vivienda, porque es 'fake', no tiene competencias reales".
La vivienda es precisamente uno de los asuntos centrales de la trayectoria política de Colau. Preguntada por qué le diría al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es directa: "Expulsa a los fondos buitre de España". También le reclama que regule la vivienda.
Durante el juego y la entrevista, Colau también tiene que escoger al político que más le ha decepcionado. Su respuesta: el actual alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. En el otro extremo, al ser preguntada por el mejor político de la derecha, señala, no sin ironía, a Felipe González, mientras que para el peor sitúa a "Figueredo y los de Vox".
La exalcaldesa también tiene palabras para Pablo Iglesias, aunque en este caso en un tono más distendido. Al ser preguntada por algo que le guste de él, contesta que "está mucho más guapo con el nuevo corte de pelo".
El cuestionario de Giró lleva igualmente a Colau a pronunciarse sobre otras figuras políticas internacionales y sobre un posible destino vacacional. Si tuviera que elegir un lugar de vacaciones para José María Aznar sería "Iraq". Y al definir al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, es tajante: "Es un genocida".
La entrevista también sirve para que Colau exponga su posición sobre el futuro de la izquierda y la necesidad de concurrir unida a unas próximas elecciones generales. Al ser preguntada por a quién votará, expresa su deseo de poder hacerlo por "el frente popular de la izquierda unida y reunida".
Sobre la posibilidad de articular ese frente, Colau advierte de que la derecha parte de una situación de mayor coordinación. A su juicio, las diferencias entre ambos espacios también responden a su propia naturaleza: "La izquierda valora más la diversidad y la derecha es jerárquica. Cuando toca el silbato el jefe máximo, todos se cuadran".
Colau defiende que la diversidad de la izquierda no es necesariamente un problema, pero reclama que las distintas fuerzas sean capaces de aparcar sus diferencias ante el avance de la extrema derecha. "En el contexto actual, con el avance de la extrema derecha, no podemos andar con tonterías", afirma.
En este sentido, reclama "una candidatura que sea lo más unitaria posible", aunque advierte de que la unidad por sí sola no basta: "Eso es necesario, pero no suficiente. También hace falta un proyecto ilusionante".
La exalcaldesa considera que uno de los principales obstáculos para esa unión son "las historias personales entre algunos". Colau reconoce que el desgaste entre dirigentes puede ser comprensible después de años de confrontación política, pero ha pedido relativizar esas diferencias ante el escenario que, a su juicio, supondría un Gobierno de extrema derecha, que afectaría a distintos colectivos y también a los servicios públicos.
Se muestra alarmada con el riesgo, a su juicio, de que "Abascal pueda ser vicepresidente" y advierte de que esta formación ya está explicitando qué pretende hacer: "Quiere perseguir a la gente por la calle y hacer lo mismo que Trump, disparar a la gente por la calle, detenerla, expulsarla sin ninguna garantía, violar los derechos humanos...", sentencia.
Según Colau, "cada vez ponen a más gente en peligro, no solo inmigrantes, sino también las mujeres, las personas LGTBI... es una amenaza en general". También añade que "se quieren cargar los servicios públicos". "Se lo quieren cargar todo".
Colau se muestra igualmente en contra de los discursos que sostienen que la izquierda lo ha hecho "todo mal". Defiende que el espacio progresista tiene que afrontar una lucha desigual: "Hemos recibido muchos ataques. La derecha tiene mucho más dinero y medios de comunicación".
Al mismo tiempo, admite que también se han cometido errores, aunque rechaza que la respuesta deba ser la autoflagelación: "Hay que aprender".
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