"No sabía sentarse"
La historia familiar de Manuel Jabois que le inspiró para su novela, 'La víspera': "La única vez que mi abuelo se sentó le dio un ictus"
Manuel Jabois desvela en Cara al Show que la protagonista de su nueva novela 'La víspera' está inspirada en la personalidad de su abuelo en un aspecto: "no sabía sentarse". Sin embargo, deja claro que la parte psicopática de esta madre gallega ficticia es producto de su imaginación.
Manuel Jabois llega a Cara al Show para presentar su nueva novela, 'La víspera'. Una obra que según Marc Giró, el presentador del programa de laSexta, tiene "algo de thriller". El periodista y escritor desvela que, tras la personalidad de la protagonista, hay una historia real.
"Parte de la imagen de una mujer que no sabe sentarse físicamente, que no se ha sentado nunca, que es hiperactiva y que toda la vida lo ha hecho todo por lo demás", cuenta Jabois. Sin embargo, hay un algo inesperado en ella: sus sacrificios solo los hace "por imitación". "No de forma genuina", aclara. "Podríamos decir que tiene una tendencia psicopática", añade.
Así, "el bien no le sale de forma natural, sino que lo imita porque la sociedad recompensa ese bien". Su forma de actuar está inspirada ligeramente -"nada de lo psicopático", enfatiza- en su abuelo. "Mi abuelo era una persona que no sabía sentarse. La única vez que lo vimos sentarse a descansar le dio un ictus", desvela, dejando impactado a Giró. A la protagonista le ocurre algo parecido.
Lo que le ocurrió a su abuelo dejó en shock a toda la familia. Tanto que, su entonces pareja, que estaba embarazada, rompió aguas. "En el hospital provincial de Pontevedra, en una planta mi abuelo estaba en coma y en otra, mi mujer estaba pariendo. Aquello siempre me produjo una impresión muy transparente en lo que tiene que ver con la vida y la muerte", relata.
Durante el tiempo en el que ambos estuvieron ingresados, sus familiares iban a visitar al abuelo en coma llorando, sabiendo ya que su desenlace era fatal. Después, se secaban las lágrimas y se iban a ver al recién nacido "sonrientes y con bombones". "A mí me dio mucha pena esta imagen. Ahora lo cuento con naturalidad e incluso con humor pero siempre me produjo mucha tristeza que no pudiese conocer a mi hijo después de estar tan pendiente durante el embarazo", lamenta todavía hoy en día.
La típica imagen de la estación de tren, con alguien subiendo al vagón y alguien bajando, no dejaba de repetirse en su imaginación. "La protagonista de la novela, que es muy retorcida y no tiene nada que ver con mi abuelo, tiene que ver mucho en el carácter hiperactivo", insiste.