Monólogo
El monólogo de Marc Giró para solucionar "el problema de la inmigración" con Casilda y los independentistas: "LGTBIQ+E, 'E' de 'Español'"
LGTBIQ+E. Son las nuevas siglas del colectivo gracias a Marc Giró, que bondadoso como es, se muestra dispuesto a incluir a los españoles que se sienten discriminados por ser españoles. Además, también tiene una solución simple pero efectiva para el "supuesto problema de la inmigración" en España.
Marc Giró ha decidido que, ya que nadie parece encontrar soluciones a los grandes debates patrios, le toca a él ponerse a arreglar España desde el monólogo inicial de Cara al Show. Y lo hace con una propuesta "brillante": cruzar los datos de las personas migrantes que quieren obtener la nacionalidad española -"que hay gente pa' to'", apunta- con los de aquellos españoles que desean renunciar a ella. "Así pues, cada español que quisiera dejar de serlo, cedería su nacionalidad a una persona inmigrante que quisiera o necesitara convertirse en española", resume con solemnidad de funcionario visionario.
Según Giró, aquí existe "una contradicción" bastante curiosa: "la ultraderecha" no quiere reconocer como españoles "a personas que lo necesitan de verdad", pero tampoco parece muy dispuesta a dejar marchar a quienes consideran que ser español es "un yugo". Solución: "Que cada independentista -catalán, vasco, gallego, da igual- ceda su nacionalidad española a una persona migrante que sí que necesite o quiera ser español". Así, tranquiliza el presentador, "el número de españoles no decaería". Todo perfectamente equilibrado.
En ese reparto de carnés aparece también un "conjunto de españoles" que, directamente, ya no necesita serlo "porque va de 'sobrao'". Ahí entra en escena doña 'Casilda Luzón de Guevara', aristócrata imaginaria y mártir del exceso de privilegio. Ella está dispuesta a renunciar a su "prioridad nacional" porque es una mujer "generosa y piadosa". Además, total, ya no usa nada de España: "Yo lo tengo todo por la privada. No utilizo la Sanidad Pública". Sus hijos estudian fuera, ella vive viajando y, para rematar la tragedia, el médico le ha prohibido el jamón ibérico por el colesterol y tampoco puede bailar sevillanas porque tiene "fatal las rodillas". "¿Qué sentido tiene ahora seguir siendo española si no puedes comer jamón ni bailar sevillanas?", se pregunta con dramatismo.
Ni siquiera va ya a los toros "porque Curro Romero se cortó la coleta". El invierno lo pasa en los Alpes porque "en España no hay nieve"; y no por la crisis climática, matiza Casilda, sino porque "Pedro Sánchez la ha quitado". La guinda llega justo antes de abandonar el plató: "Y además, estoy embarazada en Michigan".
Pero Giró no se conforma con resolver el asunto migratorio. Tras presentar a Casilda, el presentador decide abordar otro gran drama nacional: la supuesta discriminación hacia los españoles. "Mucha gente a la izquierda no quiere hablar de este problema ni responsabilizarse de esto, pero según la ultraderecha, muchos españoles se sienten discriminados y eso no puede ser", anuncia.
Y como ningún colectivo debe quedarse sin representación, Giró abre las puertas de la diversidad a una nueva letra. "Estamos con ellos. Aquí siempre hay espacio para luchar juntes ante cualquier opresión". La solución pasa por ampliar el acrónimo LGTBIQ+ con una "E" de "español". Porque, según proclama: "¡Españoles, vuestra luchi es nuestra luchi!".
A partir de ahora, promete defender a cualquiera que vaya por la calle y escuche eso de "no te muestres tan español en público" o "una cosa es que seas español y otra que se te note".
Y como toda causa necesita símbolos, Giró culmina la fantasía mostrando la bandera que ha diseñado para este nuevo colectivo identitario. Mientras un mozo ataviado con trajes regionales la ondea en el plató de Cara al Show, él y 'Casilda' celebran la revolución bailando un pasodoble.