Monólogo inicial
La recomendación de Marc Giró, como catalán, a los ceutíes: "Si quieren que España mande efectivos, que amenacen con independizarse"
Marc Giró regresa a laSexta con un particular repaso a la actualidad y, en su primer monólogo de la temporada, pone el foco en la crisis migratoria de Ceuta.
El regreso de Marc Giró a laSexta no puede llegar sin su habitual repaso, entre la indignación y el humor, a algunos de los asuntos que han marcado el verano. En el estreno de la segunda temporada de Cara al Show, el presentador encuentra en la situación de Ceuta uno de los motivos para cargar contra la gestión de la crisis migratoria y, de paso, lanzar una peculiar recomendación a los habitantes de la ciudad autónoma.
El monólogo comienza con una larga lista de acontecimientos que han convertido los últimos meses en un periodo especialmente convulso: "Tormentas, terremotos, incendios, riadas y sequías, olas de calor, el robo del tesoro de Villena, el intento de robo del ático en Chamberí, la proliferación de patrullas urbanas de extrema derecha en Valencia a la manera de las SS en la Alemania protonazi, los estudios sobre la menopausia realizados en hombres no menstruantes...". Un panorama ante el que Giró reconoce que estaba deseando que terminara el verano.
El presentador vuelve al plató después de la particular experiencia vivida en la primera temporada, en la que llegó a "morir"... y ahora a resucitar en el mismo escenario.
Pero el asunto que más espacio ocupa en su monólogo es Ceuta. "Ah, bueno. Claro. Que luego está lo de Ceuta", ha reaccionado al recordar la situación de la ciudad autónoma. Después de enviar un abrazo tanto a los ceutíes como a las personas migrantes, el presentador ha descrito un escenario en el que "todos están exhaustos y angustiados"... "excepto, una vez más, los fachas". "Se lo están pasando pipa con la excusa de defender a España", asegura.
La situación le lleva a comparar la respuesta del Estado ante la crisis actual con la desplegada durante el desafío independentista catalán de 2017. "¿Cómo puede ser que el Gobierno mandara a Cataluña en octubre de 2017 20.000 policías y guardias civiles a buscar unas urnas -que nunca encontraron-, pero ahora, en Ceuta, solo haya 1.700 agentes para garantizar los derechos y la seguridad tanto de españoles como de personas migrantes? ¿Qué pasa, que Ceuta es menos que Cataluña?".
Desde su condición de catalán, Giró plantea a los ceutíes una solución tan irónica como provocadora: si quieren conseguir una mayor respuesta del Estado, deberían amenazar con independizarse. "Ya verás qué rápido se presentan", añade.
Más allá de la ironía, el presentador también cuestiona la respuesta institucional ante la llegada de personas migrantes. Lamenta que no hayamos sido capaces de "construir estructuras dignas para atender a los migrantes librándolos de la intemperie" ni de "iniciar un debate a nivel internacional para condonar la injusta deudas que empresas, bancos y gobiernos europeos -también españoles- mantienen con los países africanos, que es el origen de todo este embrollo".
En su particular repaso de posibles soluciones, Giró incluso recurre a Shakira. El presentador propone cederle la gestión de la crisis después de recordar que la cantante ha sido capaz de "montar en apenas diez días toda una ciudad, 'Macondo Park'", en referencia al espacio que prepara para sus conciertos en Madrid. Según ironiza, "a base de 'Waka waka'", la artista "será capaz de gestionar la entrada y salida de más de 700.000 personas de 'Macondo'". "Mientras que los españoles no podemos atender las necesidades y derechos de ceutíes y migrantes", apostilla.
La crítica se exitiende también a "nuestra incapacidad de dar sepultura digna a las 82 personas que murieron ahogadas". "Pero claro, no hemos sido capaces de encontrar a Federico García Lorca", lamenta.
Tampoco deja fuera al Centro Nacional de Inteligencia. El presentador califica de "despiste, vamos a llamarlo así" la actuación del CNI y cuestiona que no detectara "la llegada a las costas ceutíes de 80.000 personas", más cuando él, como catalán, puede incluso sentir en sus propias carnes cuando los turistas ponen un piel en la ciudad condal. "No se entiende, francamente", insiste. Aun así, considera que aquel "despiste" termina siendo preferible si se recuerda la tragedia del Tarajal de 2014.
El monólogo termina con una mirada al pasado y una confesión inesperada: Giró echa de menos al rey emérito. "Yo, que fui un niño durante los años 80, recuerdo que este tipo de cosas antes se solucionaban con una simple, pero fraternal llamada de Juan Carlos a su hermano Hasán", recuerda antes de lanzarse a imitar al que fuera monarca español.