El Club de la Comedia
Cuando Dani Mateo hizo historia con su monólogo sobre sexo: "El hombre es un amasijo de carne que rodea al pene"
Dani Mateo recuperó uno de los grandes clásicos del monólogo, el sexo, para llevarlo a su terreno: curas, gemelas, pecados capitales y una peculiar teoría sobre hombres, mujeres y el deseo.
Dani Mateo decidió abordar en El Club de la Comedia un asunto prácticamente inédito -entiéndase el sarcasmo- en el mundo de los monólogos: el sexo. "El sexo es bueno. El sexo hasta te cura. Es homeopático". Y, ya puestos a repartir, tampoco dejó tranquilos a los remedios naturales: "Mejor que las flores de Bach, esas de mierda. A mí siempre me pareció mejor compositor que homeópata".
A partir de ahí, Mateo convirtió el deseo masculino en una especie de fuerza de la naturaleza imposible de contener. "Yo, de hecho, defino al hombre como ese amasijo de carne que rodea al pene", afirmó, antes de entrar en terreno bíblico y explicar que la Iglesia habría encontrado una solución sencilla al problema: convertir el sexo en pecado. El cómico puso especialmente el foco en la lujuria, que, según su teoría, puede con casi cualquier otra tentación. La prueba definitiva llegaría de madrugada: "Tú llamas a un hombre a las 3:00 y le dices 'Me he ligado a dos gemelas. Si vienes...', ahí ya te ha colgado".
Las gemelas se convirtieron así en la unidad de medida definitiva de la lujuria masculina. "Al oír la palabra gemelas, un tío va", aseguró Mateo, incluso aunque las supuestas hermanas fueran "las gemelas Olsen, que son dos lechuzas con peluca". Para el humorista, ni el frío, ni la lluvia, ni siquiera una hipotética "lluvia radioactiva de Fukushima" conseguirían frenar a un hombre soltero. En cambio, su teoría sobre las mujeres apunta en otra dirección: "Yo creo que en las tías, esto es una teoría mía, pesa más la soberbia que la lujuria". Y de ahí pasó a las matemáticas: "Tú te tiras solo a un gemelo y te sientes la mitad de deseada. Eso es matemática pura".
El remate llegó con la religión y un consejo de San Francisco de Asís que, aplicado a las tres de la mañana, presenta ciertos problemas logísticos. Mateo recordó que el santo, ante un arrebato de lujuria, "se arrojó a unas zarzas". Una solución eficaz, sí, pero poco práctica para la vida moderna: "¿Dónde encuentro yo unas zarzas a las 3:00?". Así que, según su conclusión, cuando faltan los matorrales adecuados, el ser humano hace lo que puede: "A falta de zarzas nos tiramos al primer cardo que pillamos".
*Con motivo del 20 aniversario de laSexta, recordamos algunos de los programas que han marcado la historia de la cadena y han acompañado a varias generaciones de espectadores.